sábado, 1 de enero de 2022

LITURGIA: Santa María, Madre de Dios

 


Queridos amigos y hermanos del blog: ¡Feliz Año Nuevo! Éste es el deseo que todos nos estamos expresado en estos días, deseo esperanzado de un año y un mundo mejor. Cada año que comienza representa para todos un nuevo desafío, ¡a grandes cosas estamos llamados!, y en este comienzo de año, tenemos la oportunidad de probar nuestra grandeza de alma, y poner todo nuestro empeño para construir una familia, una patria y una Iglesia mejor. Contamos con la gracia de Dios para ello, pero no olvidemos que debemos poner lo nuestro, según aquel refrán de nuestros antepasados españoles: “A Dios rogando y con el mazo dando”.

La Iglesia consagra a María el primer día del año, y la proclama como Santa María, Madre de Dios.  Esta es la fiesta mariana más antigua que se conoce en Occidente. Ya en las catacumbas o en los antiquísimos subterráneos que están cavados debajo de la ciudad de Roma y donde se reunían los primeros cristianos para celebrar la Misa, en tiempos de las persecuciones, hay pinturas con este nombre. El título "Madre de Dios" es el principal y el más importante de la Virgen María, y de él dependen todos los demás títulos, cualidades y privilegios que Ella tiene.

Este día de la Octava de Navidad fue el día en que a su Hijo le fue impuesto el nombre, según nos narra el Evangelio de San Lucas, capítulo 2, versículo 21: “Cuando se hubieron cumplido los ocho días (de su nacimiento) le dieron el nombre de Jesús”. Y la consideración de un niño “de ocho días” no puede separarse del recuerdo de su Madre, y por eso la liturgia se dirige espontáneamente a María, la Virgen Madre, presente siempre, aunque discretamente, donde quiera que se encuentre su Hijo.

Mirando a Cristo niño la Iglesia invoca la intercesión maternal de María sobre todos los creyentes, y por eso rezamos en la Santa Misa de hoy: “Dios y Señor nuestro, concédenos experimentar la intercesión de aquélla de quien hemos recibido al autor de la vida, tu Hijo Jesucristo". Los creyentes son bendecidos por intercesión de María, porque sólo la pureza y el amor de la Virgen nos hacen dignos de recibir “al autor de la vida”, Jesucristo.

María es Madre de Dios, no sólo porque le ha dado la carne y la sangre, sino también porque ha penetrado íntimamente en su misterio y se ha unido a él de la manera más profunda. María se consagró totalmente a la persona y a la obra de su Hijo, sirviendo al misterio de la redención con él y bajo él. En este primer día del año la Iglesia al poner su mirada en María, implora a Dios el don de la Paz, que exige nuestra oración y el trabajo decidido y solidario para hacerla eficaz y presente entre los hombres.

Por María llegó a la historia del mundo la paz: Cristo el “Príncipe de la Paz”; que por su intercesión le llegue la verdadera paz a nuestro pobre mundo de hoy que tanto la necesita, pero que la busca incansablemente donde no la va a encontrar, porque la verdadera paz, es fruto de un alma reconciliada con Dios y con sus hermanos.

Por esto, en Cristo y María, una vez más y con todo el corazón, ¡Feliz Año Nuevo!

Con mi bendición.

Padre José Medina

viernes, 31 de diciembre de 2021

PARA SALVARTE, RAZONES PARA CREER (audios): El libro “Para Salvarte” leído por el Padre Jorge Loring


Programa radiofónico: 
"PARA SALVARTE, Razones para creer".

Director: Padre José Antonio Medina sobre textos y audios del Padre Jorge Loring.

Tema del episodio Nº 45 del ciclo:

El libro “Para Salvarte” leído por el Padre Jorge Loring

Contenido:

Audios del Padre Loring: “Sobre la existencia de Dios”, “Dios es el autor de la vida”, “Sobre la interpretación de la Biblia”, “Ciencia y fe”, y “Vive como quien ha de morir”.

Fecha de emisión original en Radio María España el viernes 10 de diciembre de 2021.

jueves, 30 de diciembre de 2021

SAN JOSÉ: Catequesis del Papa Francisco - 5. San José, emigrante perseguido y valiente

 


Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

Hoy quiero presentarles a san José como un migrante perseguido y valiente. Así lo describe el evangelista Mateo. Este acontecimiento concreto de la vida de Jesús, en el que también están implicados José y María, se conoce tradicionalmente como “la huida a Egipto” (cf. Mt 2,13-23). La familia de Nazaret sufrió tal humillación y experimentó en primera persona la precariedad, el miedo y el dolor de tener que abandonar su tierra natal. Aún hoy en día muchos de nuestros hermanos y hermanas se ven obligados a experimentar la misma injusticia y sufrimiento. El motivo es casi siempre la prepotencia y la violencia de los poderosos. También para Jesús ocurrió así.

El rey Herodes se entera por los Reyes Magos del nacimiento del "rey de los Judíos", y la noticia lo trastorna. Se siente inseguro, se siente amenazado en su poder. Así que reúne a todas las autoridades de Jerusalén para averiguar el lugar del nacimiento, y ruega a los Reyes Magos que se lo comuniquen con precisión, para que ―dice falsamente― él también pueda ir a adorarle. Pero cuando se dio cuenta de que los Reyes Magos se habían ido en otra dirección, concibió un malvado plan: matar a todos los niños de Belén de dos años para abajo, que era el tiempo en que, según el cálculo de los Reyes Magos, Jesús había nacido.

Mientras tanto, un ángel ordena a José: «Levántate, toma contigo al niño y a su madre y huye a Egipto; allí estarás hasta que te avise. Porque Herodes va a buscar al niño para matarle» (Mt 2,13). Pensemos hoy en tantas personas que sienten esta inspiración en su interior: “Huyamos, huyamos, porque aquí hay peligro”. El plan de Herodes recuerda al del faraón de arrojar al Nilo a todos los hijos varones del pueblo de Israel (cf. Ex 1,22). Y la huida a Egipto evoca toda la historia de Israel, desde Abraham, que también estuvo allí (cf. Gn 12,10), hasta José, hijo de Jacob, vendido por sus hermanos (cf. Gn 37,36) y luego convertido en “líder del país” (cf. Gn 41,37-57); y a Moisés, que liberó a su pueblo de la esclavitud de los egipcios (cf. Ex 1,18).

La huida de la Sagrada Familia a Egipto salva a Jesús, pero desgraciadamente no impide que Herodes lleve a cabo su masacre. Nos encontramos así con dos personalidades opuestas: por un lado, Herodes con su ferocidad, y, por otro lado, José con su premura y valentía. Herodes quiere defender su poder, su propia “piel”, con una crueldad despiadada, como atestiguan las ejecuciones de una de sus esposas, de algunos de sus hijos y de cientos de opositores. Era un hombre cruel: para resolver los problemas, sólo tenía una receta: matar. Es el símbolo de muchos tiranos de ayer y de hoy. Y para ellos, para estos tiranos, las personas no cuentan, cuenta el poder, y si necesitan un espacio de poder, eliminan a las personas. Y esto ocurre hoy: no tenemos que ir a la historia antigua, ocurre hoy. Es el hombre que se convierte en “lobo” para los otros hombres. La historia está llena de personalidades que, viviendo a merced de sus miedos, intentan vencerlos ejerciendo el poder de manera despótica y realizando actos de violencia inhumanos. Pero no debemos pensar que sólo vivimos en la perspectiva de Herodes si nos convertimos en tiranos, no. De hecho, todos nosotros podemos caer en esta actitud, cada vez que tratamos de disipar nuestros miedos con la prepotencia, aunque sea sólo verbal o hecha a base de pequeños abusos realizados para mortificar a los que nos rodean. También nosotros tenemos en nuestro corazón la posibilidad de ser pequeños Herodes.

José es todo lo contrario a Herodes: en primer lugar, es «un hombre justo» (Mt 1,19), mientras que Herodes es un dictador; además, muestra valor al cumplir la orden del Ángel. Cabe imaginar las vicisitudes que tuvo que afrontar durante el largo y peligroso viaje y las dificultades de su permanencia en un país extranjero, con otra lengua: muchas dificultades. Su valentía surge también en el momento de su regreso, cuando, tranquilizado por el Ángel, supera sus comprensibles temores y se instala con María y Jesús en Nazaret (cf. Mt 2,19-23). Herodes y José son dos personajes opuestos, que reflejan las dos caras de la humanidad de siempre. Es un error común considerar la valentía como la virtud exclusiva del héroe. En realidad, la vida cotidiana de cada persona requiere valor. Nuestra vida ―la tuya, la mía, la de todos nosotros― requiere valentía: ¡no se puede vivir sin valentía! La valentía para afrontar las dificultades de cada día. En todas las épocas y culturas encontramos hombres y mujeres valientes que, por ser coherentes con sus creencias, han superado todo tipo de dificultades, soportado injusticias, condenas e incluso la muerte. La valentía es sinónimo de fortaleza, que, junto con la justicia, la prudencia y la templanza forma parte del grupo de virtudes humanas conocidas como “cardinales”.

La lección que hoy nos deja José es la siguiente: la vida siempre nos depara adversidades, esto es verdad, y ante ellas también podemos sentirnos amenazados, con miedo, pero sacar lo peor de nosotros, como hace Herodes, no es el modo para superar ciertos momentos, sino actuando como José, que reacciona ante el miedo con la valentía de confiar en la Providencia de Dios. Hoy creo que es necesaria una oración por todos los migrantes, todos los perseguidos y por todos aquellos que son víctimas de circunstancias adversas: ya sea por circunstancias políticas, históricas o personales. Pero, pensemos en tantas personas, víctimas de las guerras, que quieren huir de su patria y no pueden; pensemos en los migrantes que inician ese camino para ser libres y muchos acaban en la calle o en el mar; pensemos en Jesús en brazos de José y María, huyendo, y veamos en él a cada uno de los migrantes de hoy. La migración actual es una realidad ante la que no podemos cerrar los ojos. Es un escándalo social de la humanidad.


San José,

tú que has experimentado el sufrimiento de los que deben huir

tú que te has visto obligado a huir

para salvar la vida de los seres queridos,

protege a todos los que huyen a causa de la guerra,

el odio, el hambre.

Sostenlos en sus dificultades,

fortalécelos en la esperanza y haz que encuentren acogida y solidaridad.

Guía sus pasos y abre los corazones de quienes pueden ayudarlos. Amén.


PAPA FRANCISCO

Audiencia General, Aula Pablo VI,
Miércoles, 29 de diciembre de 2021.

martes, 28 de diciembre de 2021

LAS FLORECILLAS DEL PAPA FRANCISCO (audios): El día que presenció un milagro de la Virgen María

Tema del episodio Nº 33, último episodio del ciclo.

El día que presenció un milagro de la Virgen María

“Las florecillas del Papa Francisco”, es un micro programa radiofónico de evangelización, realizado por el sacerdote y escritor argentino residente en España, José Antonio Medina Pellegrini, que se emite dentro del Programa “Iglesia Noticia” de la Diócesis de Getafe.

Su día y horario de emisión es el domingo a las 09:45 hs y es transmitido por Cope Madrid Regional 101.0, y Cope Pinares 90.5 y 92.2 (estas frecuencias se escuchan en la zona sur de Madrid), desde el mes de febrero de 2021.

domingo, 26 de diciembre de 2021

1º Domingo después de Navidad - Ciclo C: “La Sagrada Familia”

 

Texto del Evangelio: Lc 2,41-52

Los padres de Jesús iban todos los años a Jerusalén a la fiesta de la Pascua. Cuando tuvo doce años, subieron ellos como de costumbre a la fiesta y, al volverse, pasados los días, el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin saberlo sus padres. Pero creyendo que estaría en la caravana, hicieron un día de camino, y le buscaban entre los parientes y conocidos; pero al no encontrarle, se volvieron a Jerusalén en su busca.

Y sucedió que, al cabo de tres días, le encontraron en el Templo sentado en medio de los maestros, escuchándoles y preguntándoles; todos los que le oían, estaban estupefactos por su inteligencia y sus respuestas. Cuando le vieron, quedaron sorprendidos, y su madre le dijo: «Hijo, ¿por qué nos has hecho esto? Mira, tu padre y yo, angustiados, te andábamos buscando». Él les dijo: «Y ¿por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en la casa de mi Padre?». Pero ellos no comprendieron la respuesta que les dio.

Bajó con ellos y vino a Nazaret, y vivía sujeto a ellos. Su madre conservaba cuidadosamente todas las cosas en su corazón. Jesús progresaba en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y ante los hombres.


sábado, 25 de diciembre de 2021

NAVIDAD: Oración para rezar en familia ante el Belén

 

Querido Padre, Dios del cielo y de la tierra:

En esta Navidad te queremos dar gracias por tanto amor. Gracias por nuestra familia y por nuestro hogar. Gracias por las personas que trabajan con nosotros.

Bendícenos en estos días tan especiales en los que celebramos el nacimiento de tu Hijo. Ayúdanos a preparar nuestros corazones para recibir siempre al Niño Jesús con amor, con alegría y esperanza. Estamos aquí reunidos para adorarlo y darle gracias por venir a nuestro mundo a llenar nuestras vidas.

Hoy al contemplar el pesebre recordamos especialmente a las familias que no tienen techo, alimento y comodidad. Te pedimos por ellas para que la Virgen y San José les ayuden a encontrar un cálido hogar.

Padre bueno, te pedimos que el Niño Jesús nazca también en nuestros corazones para que podamos regalarle a otros el amor que Tu nos muestras día a día. Ayúdanos a reflejar con nuestra vida tu abundante misericordia.

Que junto con tus Ángeles y Arcángeles vivamos siempre alabándote y glorificándote.

Santísima Virgen María, gracias por aceptar ser la Madre de Jesús y Madre nuestra, gracias por tu amor y protección. Sabemos que día a día intercedes por nosotros y por nuestras intenciones, gracias Madre.

Querido San José, gracias por ser padre y protector del Niño Jesús, te pedimos que ruegues a Dios por nosotros para que seamos una familia unida en el amor y podamos ser ejemplo de paz y reconciliación para los demás.

Amén.

miércoles, 22 de diciembre de 2021

LAS FLORECILLAS DEL PAPA FRANCISCO (audios): ¿Cómo es la vida de oración del Papa Francisco?




Tema del episodio Nº 32

¿Cómo es la vida de oración del Papa Francisco?

“Las florecillas del Papa Francisco”, es un micro programa radiofónico de evangelización, realizado por el sacerdote y escritor argentino residente en España, José Antonio Medina Pellegrini, que se emite dentro del Programa “Iglesia Noticia” de la Diócesis de Getafe.

Su día y horario de emisión es el domingo a las 09:45 hs y es transmitido por Cope Madrid Regional 101.0, y Cope Pinares 90.5 y 92.2 (estas frecuencias se escuchan en la zona sur de Madrid), desde el mes de febrero de 2021.

domingo, 19 de diciembre de 2021

4º Domingo de Adviento - Ciclo C: “«¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre!»”

 



Texto del Evangelio: Lc 1,39-45

En aquellos días, se levantó María y se fue con prontitud a la región montañosa, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. Y sucedió que, en cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno, e Isabel quedó llena del Espíritu Santo; y exclamando con gran voz, dijo: «Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno; y ¿de dónde a mí que la madre de mi Señor venga a mí? Porque, apenas llegó a mis oídos la voz de tu saludo, saltó de gozo el niño en mi seno. ¡Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor!».



viernes, 17 de diciembre de 2021

PARA SALVARTE, RAZONES PARA CREER (audios): La droga y el suicidio juvenil




Programa radiofónico: "PARA SALVARTE, Razones para creer".

Director: Padre José Antonio Medina sobre textos y audios del Padre Jorge Loring.

Tema del episodio Nº 44 del ciclo:

La droga y el suicidio juvenil

Contenido:

- Audios del Padre Loring: Conferencia “La droga y el suicidio juvenil”.

Fecha de emisión original en Radio María España el viernes 26 de noviembre de 2021.



jueves, 16 de diciembre de 2021

SAN JOSÉ: Catequesis del Papa Francisco - 4. San José, hombre del silencio

 


Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

Seguimos nuestro camino de reflexión sobre san José. Después de haber ilustrado el ambiente en el que vivió, su papel en la historia de la salvación y su ser justo y esposo de María, hoy quisiera considerar otro aspecto importante de su figura: el silencio. Muchas veces hoy es necesario el silencio. El silencio es importante, a mí me conmueve un versículo del Libro de la Sabiduría que fue leído pensando en la Navidad y dice: “Cuando la noche estaba en el silencio más profundo, ahí tu palabra bajó a la tierra”. En el momento de más silencio Dios se manifestó. Es importante pensar en el silencio en esta época en la que parece no tenga tanto valor.

Los Evangelios no relatan ninguna palabra de José de Nazaret, nada, no habló nunca. Eso no significa que fuera taciturno, no, hay un motivo más profundo. Con su silencio, José confirma lo que escribe san Agustín: «Cuando el Verbo de Dios crece, las palabras del hombre disminuyen». [1] En la medida en que Jesús ―la vida espiritual― crece, las palabras disminuyen. Esto que podemos definir como el “papagayismo”, hablar como papagayos, continuamente, disminuye un poco. El mismo Juan Bautista, que es «voz que clama en el desierto: preparad del camino del Señor”» ( Mt 3,1), dice sobre el Verbo: «Es preciso que él crezca y que yo disminuya» ( Jn 3,30). Esto quiere decir que Él debe hablar y yo estar callado y José con su silencio nos invita a dejar espacio a la Presencia de la Palabra hecha carne, a Jesús.

El silencio de José no es mutismo; es un silencio lleno de escucha, un silencio trabajador, un silencio que hace emerger su gran interioridad. «Una palabra habló el Padre, que fue su Hijo ― comenta san Juan de la Cruz― y ésta habla siempre en eterno silencio, y en silencio ha de ser oída del alma». [2]

Jesús creció en esta “escuela”, en la casa de Nazaret, con el ejemplo cotidiano de María y José. Y no sorprende el hecho de que Él mismo busque espacios de silencio en sus jornadas (cf. Mt 14,23) e invite a sus discípulos a hacer tal experiencia, por ejemplo: «Venid también vosotros aparte, a un lugar solitario, para descansar un poco» (Mc 6,31).

Qué bonito sería si cada uno de nosotros, siguiendo el ejemplo de san José, lograra recuperar esta dimensión contemplativa de la vida abierta de par en par precisamente por el silencio. Pero todos sabemos por experiencia que no es fácil: el silencio nos asusta un poco, porque nos pide entrar dentro de nosotros mismos y encontrar la parte más verdadera de nosotros. Y mucha gente tiene miedo del silencio, debe hablar, hablar, hablar o escuchar, radio, televisión…, pero el silencio no puede aceptarlo porque tiene miedo. El filósofo Pascal observaba que «toda la desgracia de los hombres viene de una sola cosa: el no saber quedarse tranquilos en una habitación». [3]

Queridos hermanos y hermanas, aprendamos de san José a cultivar espacios de silencio, en los que pueda emerger otra Palabra, es decir, Jesús, la Palabra: la del Espíritu Santo que habita en nosotros y que lleva a Jesús. No es fácil reconocer esta Voz, confusa a menudo con los miles de voces de preocupaciones, tentaciones, deseos, esperanzas que albergamos; pero sin este entrenamiento que viene precisamente de la práctica del silencio, puede enfermarse también nuestra habla. Sin la práctica del silencio se enferma nuestra habla. Esta, en lugar de hacer que brille la verdad, se puede convertir en un arma peligrosa. De hecho, nuestras palabras se pueden convertir en adulación, vanagloria, mentira, maledicencia, calumnia. Es un dato de experiencia que, como nos recuerda el Libro del Eclesiástico, «muchos han caído a filo de espada, mas no tantos como los caídos por la lengua» (28,18). Jesús lo dijo claramente: quien habla mal del hermano y de la hermana, quien calumnia al prójimo, es homicida (cf. Mt 5,21-22). Mata con la lengua. Nosotros no creemos en esto pero es la verdad. Pensemos un poco en las veces que hemos matado con la lengua ¡nos avergonzaremos! Pero nos hará muy bien, muy bien.

La sabiduría bíblica afirma que «muerte y vida estarán en poder de la lengua, el que la ama comerá su fruto» (Pr 18,21). Y el apóstol Santiago, en su Carta, desarrolla este antiguo tema del poder, positivo y negativo, de la palabra con ejemplos deslumbrantes y dice así: «Si alguno no cae hablando, es un hombre perfecto, capaz de poner freno a todo su cuerpo. […] también la lengua es un miembro pequeño y puede gloriarse de grandes cosas. […] Con ella bendecimos al Señor y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, hechos a imagen de Dios; de una misma boca proceden la bendición y la maldición» (3,2-10).

Este es el motivo por el cual debemos aprender de José a cultivar el silencio: ese espacio de interioridad en nuestras jornadas en el que damos la posibilidad al Espíritu de regenerarnos, de consolarnos, de corregirnos. No digo caer en un mutismo, no, sino cultivar el silencio. Cada uno mire dentro de sí: muchas veces estamos haciendo un trabajo y cuando terminamos enseguida buscamos el móvil para hacer otra cosa, siempre estamos así. Y esto no ayuda, esto nos hace caer en la superficialidad. La profundidad del corazón crece con el silencio, silencio que no es mutismo, como he dicho, sino que deja espacio a la sabiduría, a la reflexión y al Espíritu Santo. A veces tenemos miedo de los momentos de silencio, ¡pero no debemos tener miedo! Nos hará mucho bien el silencio. Y el beneficio del corazón que tendremos sanará también nuestra lengua, nuestras palabras y sobre todo nuestras decisiones. De hecho, José ha unido la acción al silencio. Él no ha hablado, pero ha hecho, y nos ha mostrado así lo que un día Jesús dijo a sus discípulos: «No todo el que me diga: “Señor, Señor”, entrará en el Reino de los Cielos, sino el que haga la voluntad de mi Padre celestial» (Mt 7,21). Palabras fecundas cuando hablemos, nos recordamos de aquella canción “Palabras, palabras, palabras…” y nada de sustancial. Silencio, hablar justo, alguna vez morderse la lengua, que hace bien, en vez de decir tonterías.

Concluimos con una oración:

San José, hombre de silencio,

tú que en el Evangelio no has pronunciado ninguna palabra,

enséñanos a ayunar de las palabras vanas,

a redescubrir el valor de las palabras que edifican, animan, consuelan, sostienen.

Hazte cercano a aquellos que sufren a causa de las palabras que hieren,

como las calumnias y las maledicencias,

y ayúdanos a unir siempre los hechos a las palabras. Amén.


PAPA FRANCISCO

Audiencia General, Aula Pablo VI,
Miércoles, 15 de diciembre de 2021.

Notas:

[1] Sermón 288, 5: PL 38, 1307.

[2] Dichos de luz y amor, BAC, Madrid, 417, n. 99.

[3] Pensamientos, 139.

martes, 14 de diciembre de 2021

LAS FLORECILLAS DEL PAPA FRANCISCO (audios): Una travesura de su niñez en la escuela




Tema del episodio Nº 31

Una travesura de su niñez en la escuela

“Las florecillas del Papa Francisco”, es un micro programa radiofónico de evangelización, realizado por el sacerdote y escritor argentino residente en España, José Antonio Medina Pellegrini, que se emite dentro del Programa “Iglesia Noticia” de la Diócesis de Getafe.

Su día y horario de emisión es el domingo a las 09:45 hs y es transmitido por Cope Madrid Regional 101.0, y Cope Pinares 90.5 y 92.2 (estas frecuencias se escuchan en la zona sur de Madrid), desde el mes de febrero de 2021.



domingo, 12 de diciembre de 2021

3º Domingo de Adviento - Ciclo C: “¿Qué debemos hacer?”

 


Texto del Evangelio: Lc 3,10-18

En aquel tiempo, la gente preguntaba a Juan: «Pues ¿qué debemos hacer?». Y él les respondía: «El que tenga dos túnicas, que las reparta con el que no tiene; el que tenga para comer, que haga lo mismo». Vinieron también publicanos a bautizarse, y le dijeron: «Maestro, ¿qué debemos hacer?». Él les dijo: «No exijáis más de lo que os está fijado». Preguntáronle también unos soldados: «Y nosotros, ¿qué debemos hacer?». Él les dijo: «No hagáis extorsión a nadie, no hagáis denuncias falsas, y contentaos con vuestra soldada».

Como el pueblo estaba a la espera, andaban todos pensando en sus corazones acerca de Juan, si no sería él el Cristo; respondió Juan a todos, diciendo: «Yo os bautizo con agua; pero viene el que es más fuerte que yo, y no soy digno de desatarle la correa de sus sandalias. El os bautizará en Espíritu Santo y fuego. En su mano tiene el bieldo para limpiar su era y recoger el trigo en su granero; pero la paja la quemará con fuego que no se apaga». Y, con otras muchas exhortaciones, anunciaba al pueblo la Buena Nueva.

sábado, 11 de diciembre de 2021

APUNTES PARA UNA IGLESIA SINODAL (audios): Nueva sección de José A. Medina en el Iglesia Noticia de la Diócesis en Cope

 


(07 12 2021 - Delegación de Medios de Comunicación Social del Obispado de Getafe) El sacerdote Jose Antonio Medina, colaborador de la Delegación de Medios de Comunicación, lanza el domingo 12 de diciembre la sección ‘Apuntes para una Iglesia sinodal’, dentro del Programa ‘Iglesia Noticia” que la Diócesis de Getafe emite en la Cadena Cope.

Este espacio se podrá escuchar cada domingo a las 09.45 horas y es transmitido por Cope Madrid Regional 101.0 FM, y Cope Pinares 90.5 y 92.2 FM (estas frecuencias se escuchan en la zona sur de Madrid).

Explica el padre José Antonio que “’Apuntes para una Iglesia sinodal’ nos presenta la grata oportunidad de formarnos, conocer y tener elementos para poder responder a la llamada que el Santo Padre Francisco hace a toda la Iglesia con el Sínodo de la Sinodalidad”.

Apuntes para una Iglesia sinodaldentro“El pueblo de Dios ha sido convocado en Sínodo y el Papa Francisco invita a toda la Iglesia a interrogarse sobre la sinodalidad”- señala Medina- y añade: “porque “precisamente, el camino de la sinodalidad es el camino que Dios espera de la Iglesia del tercer milenio” (Papa Francisco)”.

“Por tanto, desde este espacio radiofónico queremos acompañar a la audiencia para que pueda conocer qué procesos le pueden ayudar a vivir la comunión, realizar la participación y abrirse a la misión. El “caminar juntos”, en efecto, es lo que mejor realiza y manifiesta la naturaleza de la Iglesia como Pueblo de Dios peregrino y misionero” subraya.

viernes, 10 de diciembre de 2021

SAN JOSÉ: El Papa recuerda el fin del Año dedicado a San José

 

El Santo Padre lo ha recordado en el Angelus, así mismo como ha recordado que el 10 de diciembre finaliza el Jubileo en el Santuario de la Virgen de Loreto con ocasión de los 100 años de la proclamación de la Virgen de Loreto como Patrona de todos los aeronautas.

FUE PROCLAMADO POR FRANCISCO CON LA «PATRIS CORDE»

(InfoCatólica, 8 de diciembre de 2021) «Hoy finaliza el Año dedicado a San José, Patrón de la Iglesia Universal. Y el 10 de diciembre, en Loreto, el Jubileo Loretano llegará a su fin», dijo el Santo Padre Francisco tras rezar el Ángelus este miércoles 8 de diciembre, expresando su deseo de «que la gracia de estos acontecimientos siga actuando en nuestras vidas y en las de nuestras comunidades».

El miércoles 8 de diciembre, después de haber rezado la oración mariana del Ángelus junto a los fieles reunidos en la Plaza de San Pedro, en la Solemnidad de la Inmaculada Concepción de la Virgen María, el papa Francisco recordó la clausura del Año de San José, proclamado por el Pontífice con la «Patris corde»:

«Hoy finaliza el Año dedicado a San José, Patrón de la Iglesia Universal. Y pasado mañana, 10 de diciembre, en Loreto,  el Jubileo Loretano llegará a su fin. Que la gracia de estos acontecimientos siga actuando en nuestras vidas y en las de nuestras comunidades. ¡Que la Virgen María y San José nos guíen en el camino de la santidad!», dijo el Santo Padre saludando a todos los peregrinos, de Roma y de todo el mundo.

El «Año de San José»

Hace un año, el Papa Francisco convocaba a un «Año de San José». Con la Carta apostólica Patris corde (Con corazón de padre), el Pontífice recordaba el 150 aniversario de la declaración de san José como Patrono de la Iglesia Universal y, con motivo de esta ocasión y hasta el 8 de diciembre de 2021 se celebrará un año dedicado especialmente a él.

«Después de María, Madre de Dios, ningún santo ocupa tanto espacio en el Magisterio pontificio como José, su esposo», hace hincapié el Santo Padre.

El Papa Francisco ofrece en su Carta Apostólica una reflexión sobre San José como padre amado, padre en la ternura, padre en la obediencia, padre en la acogida, padre de la valentía creativa, padre trabajador y padre en la sombra.

miércoles, 8 de diciembre de 2021

VIRGEN MARÍA: La Inmaculada Concepción y España

 


Queridos amigos y hermanos del blog: la devoción de los españoles a la Reina de cielos y tierra, María Santísima, se remonta al principio del cristianismo. El templo del Pilar, levantado en Zaragoza por el Apóstol Santiago, es una prueba clara y terminante de que, aun viviendo en la tierra la Virgen María, España la honraba, veneraba y tributaba culto como a Madre de Dios e imploraba su auxilio como Madre de los hombres que gimen y lloran en este valle de lágrimas.

Hemos de creer también que los españoles reconocieron desde el principio las gracias y dones con que Dios quiso adornarla, y entre ellos, su Concepción Inmaculada. A esta conclusión nos lleva un documentado estudio de la historia religiosa mariana en España.

La Inmaculada Concepción en la  época visigoda

San Fulgencio, que vivió al principio del siglo sexto, dice: "La Santa Virgen fue excluida enteramente de la primera sentencia."

San Ildefonso, Arzobispo de Toledo, que floreció a mitad del siglo VII, dice: "Erradamente se quiere sujetara la Madre de Dios a las leyes de la naturaleza, pues consta que ha sido libre y exenta de todo pecado original y que ha levantado la maldición de Eva." Este santo Obispo no se limitó a exponer su opinión sobre la Concepción de María, sino que mandó celebrar solemnemente la fiesta de la Concepción de la Madre de Dios.

El concilio IV de Toledo, celebrado el año 633, aprueba con elogio el Breviario reformado por San Isidoro, Arzobispo de Sevilla, en el que existe oficio de la Inmaculada Concepción de María, y en él se le llama preservada de la culpa original.

El concilio XI de Toledo, año 675, hace un elogio de la doctrina de San Ildefonso, dando a entender que se confirma en ella y designa a María con estas palabras: "La Santa e Inmaculada Virgen María".

Que el pueblo español creía unánimemente en la Concepción Inmaculada de María se desprende de una ley dada por el rey Ervigio en la cual se obligaba a los judíos a abstenerse de trabajos serviles en los días de fiesta de los cristianos, y entre las fiestas que cita se encuentra la de "Concepción de la Virgen María".

Los reyes españoles y el misterio de la Concepción Inmaculada

En el siglo XII, nuestro San Juan de Mata defendió en la Sorbona, de Paris, con tal elocuencia el misterio de la Inmaculada Concepción de María, que don Fernando Ramírez Luque escribe a este respecto: "Desde que la gran Universidad de Paris, casi por los años 1190, oyó a nuestro San Juan de Mata tratar tan sublimemente la cuestión de la inmunidad a todo pecado de María Santísima, quedó tan apasionada a este dulce misterio, que después, con sus libros, sus votos, sus censuras y sus alumnos, ha sido el muro de bronce de la sentencia pía".

En 1384, don Juan I, rey de Aragón, mandó que se celebrase la fiesta de la Concepción Inmaculada en todas las provincias de España liberadas del yugo del islamismo. En el real decreto dice: "Así, Nos honramos con un corazón puro el misterio de la bienaventurada y feliz Concepción de la Santísima. Virgen, Madre de Dios; y Nos y todos los miembros de la real casa celebramos cada año la fiesta con toda solemnidad, del mismo modo que la han celebrado nuestros excelsas predecesores, quienes establecieron una Cofradía perpetua. Por ésta ordenamos que la fiesta de la Inmaculada Concepción se celebre todos los años perpetuamente con gran solemnidad y respeto en todos los Estados de nuestra obediencia".

El rey don Martín, hermano de don Juan I, impuso la pena de muerte a los que hablaran contra los créditos y pureza de la Concepción si no salen “en el término de diez días de la ciudad, villa o aldea en que pecaron, y en el de treinta días, a contar desde entonces, se marchen de nuestras tierras sin esperanza alguna de volver a ellas".

Los Reyes Católicos don Fernando y doña Isabel eran cofrades de la Cofradía de la Purísima Concepción de la Preservada Virgen, y lo fueron igualmente su nieto Carlos V de Alemania y I de España, y, entre otros reyes de España. Felipe V, Fernando VI, Carlos III, Carlos IV Y Fernando VII.

Voto de defender el misterio de la Inmaculada Concepción

Fueron tan grande la devoción y entusiasmo de los españoles por la Concepción Inmaculada de María Santísima, que se fundó en España la Orden militar con el título de Milicia Cristiana de la Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María. Fue instituida esta Orden el año 1624. Sus fundamentos son el juramento de obediencia a la Santa Iglesia Romana para la exaltación de la fe contra los herejes y conquista de Tierra Santa. Llevaba por hábito una cruz azul del centro de ella salía unos rayos de oro, y sobre ellos la Virgen como nos la describe el Apocalipsis, vestida del sol y coronada de estrellas con la luna debajo, de sus pies.

El rey Felipe II impuso ya como obligatorio a las Universidades españolas, por decreto de 24 de enero de 1604, que es la ley 17, título I, libro I de la Novísima Recopilación, el hacer voto de defender el misterio de la Concepción Inmaculada. El mismo voto o juramento hacían los demás estamentos, tanto civiles como militares, de España.

Claramente se ve esto en el memorial elevado por las Cortes al Papa, del cual son las siguiente palabras: "Todos los diputados de das Reinos de España que representaban todas sus provincias en las Cortes celebradas en 17 de julio de este año (1760), expresaron al Serenísimo Rey Católico la perpetua e innata piedad y religión de todos los que tienen el nombre español a la Santísima Madre de Dios y Reina de los ángeles, Virgen María, principalmente en el misterio de la Inmaculada Concepción, y que: siendo muy pocos las vasallos del Rey Católico que no están incorporados a alguna Orden Militar, Universidad, Ayuntamiento. Colegio, Cofradía u otro Cuerpo establecido legítimamente, se observa en todos ellos con el mayor cuidado que al entra haga ceda uno juramento solemne de sostener y defender con todo celo y hasta donde alcancen sus fuerzas el misterio de la Inmaculada concepción, cuyo juramento hicieron también el Rey Católico y los Diputados de los Reinos de España en las Cortes celebradas en el año 1621."

La Inmaculada Concepción es nombrada Patrona de España

El rey Carlos III, accediendo a los deseos manifestados por las Cortes; tomó como universal Patrona de toda la monarquía a la Santísima Virgen en su Inmaculada Concepción. A instancias de este monarca, el Papa Clemente XIII, por Breve de 8 de noviembre de 1760, confirma este Patronato de María en todos los dominios de España; manda que todo el clero, secular y regular, celebre la fiesta de la Inmaculada Concepción bajo el rito doble de primera clase y con octava y concede indulgencia plenaria  y remisión de todos los pecados a los fieles que, debidamente dispuestos, visiten aquel día cualquier templo dedicado a Dios en honor de su Santísima Madre.

Con otro Breve amplia y extiende a el clero el oficio y misa de la Concepción, como practicaba ya la Orden seráfica.

Finalmente, con otro Breve autoriza Clemente XIII para que en la Letanía lauretana, después de decir "Mater intemerata", se añada "Mater inmaculata".

Más tarde el Romano Pontífice Gregorio XVI, a instancias del Cardenal Arzobispo de Sevilla, concedió que en la misma Letania  se diga "Regina sine labe original concepta".

La Inmaculada y las ciencias y artes españolas

Cuando la ciencia española llegó a mayor altura y dirigían sus sabios el movimiento científico del mundo civilizado, juraban las profesores de las Universidades más famosas defender hasta morir el privilegio mariano, Así lo hicieron las Universidades de Valencia, Salamanca, Sevilla, Granada., Valladolid, Oviedo, Compostela, Oñate, Baeza, Alcalá, Osuna, Huesca, Barcelona, Zaragoza, etc, y de tal modo estaban convencidos de la certeza de su doctrina, que ninguna de las Universidades de España se volvió atrás de su voto.

Los artistas españoles se elevaron a la cumbre de la inspiración cuando pintaron o cantaron el misterio augusto de la Concepción sin mancha de María.

¡Concepciones de Ribera, de Juan de Juanes, de Antolinez, de Valdés Leal y de Murillo! Las almas de estos artistas volaron al cielo, contemplaron allí la belleza ideal de la Inmaculada y la trasladaron a sus cuadros, joyas del arte ambicionadas por todos los museos del mundo.

De la poesía española han brotado los cánticos más inspirados, las estrofas más líricas y bellas en honor de la Purísima Concepción.

Contemplad los floridos y aromáticos rosales de sus poemas, desde "El duelo de la: Virgen", en el siglo XII, hasta los líricos del siglo XIX. Repasad las "Cantigas del rey sabio", el "Cancionero", de Baena, el "Cancionero general". Subid a las cumbres más elevadas de la literatura, y si preguntáis a Lope de Vega, a Tirso de Molina, a Calderón, etc.., cuál es el ideal que les inspiraba en las obras más portentosas de su ingenio, os contestarán que la Pureza bellísima de la Inmaculada Concepción.

El pueblo español y la Inmaculada

El gran amor del pueblo español ha sido siempre la Virgen María.  Imposible encontrar un templo en España que no tenga una imagen de María; imposible encontrar un hogar en donde no se venere y se invoque a la Reina de cielos y tierra con el dulce nombre de Madre.

El pueblo de España expresa el amor que tiene a la Purísima en sus cantares, en los gozos de las iglesias, en las jotas en los romances de los ciegos y de las abuelas, en las plegarias mezcladas de piropos que manan muchas veces de corazones tristes, que, en su dolor, ponen la única esperanza en el auxilio de la Virgen sin mancilla.

¿Cómo no recordar la santa costumbre de nuestros mayores? Cuando se entraba en una casa, decía el pueblo: "Ave María Purísima", y la contestación que daba el mismo pueblo era ésta: "Sin pecado concebida"; la oración que todos los españoles aprendemos desde niños es: “Bendita sea tu pureza ..., y eternamente lo sea..."; por la mañana, al mediodía y por la tarde, cuando las campanas tocan el "Ángelus", todos dirigimos nuestro pensamiento a la Santísima Virgen saludándola y felicitándola, porque, al hacerla Madre de Dios, el omnipotente también la hizo "gratia plena", llena de gracia, esto es, Inmaculada. ¿Quién puede poner en duda que el pueblo español es el defensor más decidido, el trovador más ferviente, el poeta más inspirado y el hijo más amante de la Inmaculada Virgen María?

Desde que nace nuestra Patria se une de tal forma a la Virgen María, que ya no habrá modo de separarla del regazo maternal de su Reina y Madre; y cuando descubre un mundo nuevo, lleva a este mundo, juntamente con la civilización cristiana, el más preciado de los dones espirituales y la más grande de todas las esperanzas; el culto a la Reina y Madre de misericordia, María Santísima, haciendo nacer en los corazones de veinte pueblos estos dos grandes amores: el amor a la madre Patria, España, y el amor a la Madre celestial, la Pura e Inmaculada Concepción.

martes, 7 de diciembre de 2021

LAS FLORECILLAS DEL PAPA FRANCISCO (audios): El emotivo beso del Papa Francisco a un anciano sacerdote



Tema del episodio Nº 30

El emotivo beso del Papa Francisco a un anciano sacerdote

“Las florecillas del Papa Francisco”, es un micro programa radiofónico de evangelización, realizado por el sacerdote y escritor argentino residente en España, José Antonio Medina Pellegrini, que se emite dentro del Programa “Iglesia Noticia” de la Diócesis de Getafe.

Su día y horario de emisión es el domingo a las 09:45 hs y es transmitido por Cope Madrid Regional 101.0, y Cope Pinares 90.5 y 92.2 (estas frecuencias se escuchan en la zona sur de Madrid), desde el mes de febrero de 2021.