martes, 8 de septiembre de 2026
domingo, 6 de septiembre de 2026
VIRGEN MARÍA: Virgen de las Lágrimas (Salta, Argentina)
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| Detalle del lienzo original. |
La Ciudad de Salta es la
Capital de la Provincia de Salta y se ubica en la Región del Noroeste Argentino
(NOA). A una altura de 1.187 metros sobre el nivel del mar y enclavada en el
Norte del Valle de Lerma, la Ciudad se destaca por una fisonomía
hispano-colonial y la hace el destino favorito del turismo nacional e
internacional. Su perfil urbano está delineado por edificaciones bajas, calles
y veredas angostas; todo paisajísticamente enmarcado por los cerros y montañas
circundantes.
En el centro de la ciudad
encontramos la Catedral Basílica de Salta, además de ser una verdadera
expresión de riqueza arquitectónica es sobre todo el símbolo y la manifestación
de la fe de todos los que peregrinan en esta Iglesia Particular de Salta. El
Santuario resguarda las imágenes del Señor y la Virgen del Milagro, los
patrones de la ciudad de Salta, quienes cada 15 de septiembre reciben miles de
devotos de todas partes para renovar el Pacto de Fidelidad.
Entre las imágenes que encontramos
en ella se destaca una pequeña imagen de la Inmaculada Concepción, pintada al
óleo de 30x25 cm, copia original de una de las versiones del pintor italiano
Giovanni Battista Salvi da Sassoferrato de “La Madonna” renacentista.
Pocos conocen que ese diminuto
cuadro es el lienzo donde se manifestó otro portentoso prodigio en el año 1749.
La Virgen de las Lágrimas es uno de los milagros acontecidos en Salta el 4 de
agosto de 1749, en los preludios de la renovación del Pacto de Fidelidad.
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| Lienzo original con su marco de plata. |
Recurrió a la ayuda del padre
Alberto Araoz, y limpiándole el sudor con “unos algodones y un poco de bretaña”,
afirmó en presencia de “curiosos y admirados”: “Veamos si mañana sucede lo
mismo, y si sucediere, digo que es una cosa maravillosa”. Al otro día, en horas
de la noche, el padre Juan repara en que la imagen “estaba no solo bañada como
la noche antecedente, sino que era mayor y copioso el sudor en el cuello, menos
en el rostro y lo restante del cuerpo”.
Esta escena de milagro se
desarrolló en uno de los cuartos que estaban más preservados de la humedad en
todo el Colegio y el aire que corría esos días era propio “para no conservar la
humedad, sí para desecar la que había”. En efecto, los colores de la imagen
presentaban un calor inusual y no se habían movido, así como tampoco el sudor
había borrado o desfigurado la imagen.
Retiraron la imagen y se
dieron cuenta que el espaldar o bretaña que servía de refuerzo y tocaba
inmediatamente la pared, y la pared misma estaba seca. Llamaron entonces al
padre Gabriel Gutiérrez, famoso maestro y pintor, para que estudiara si alguna
causa natural pudiera explicar tal suceso y no se encontró ninguna.
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| Baldaquino de la antigua Sede Episcopal donde se expone el lienzo original. |
El 13 de septiembre de 1952,
en el cabildo histórico, se realizó la emocionante ceremonia de coronación de
la Virgen de las Lágrimas y luego se la llevo en procesión solemne a la Iglesia
Catedral.
Hoy se encuentra con altar
propio en la nave lateral derecha –“nave de la Virgen”– solemnizada bajo el
baldaquino que anteriormente adornaba la entonces sede episcopal junto al altar
mayor. Desde aquí acompaña con su silencio la devoción permanente que caracteriza
al Santuario durante todo el año.
Cada 5 de agosto se celebra su
día litúrgico. En este día Salta recuerda el hecho milagroso ocurrido en 1749,
cuando la imagen de la Virgen comenzó a “sudar” gotas cristalinas. Este
fenómeno marcó profundamente la historia de fe de la provincia de Salta y de
sus muchos devotos de todo el territorio argentino.
Oración
a la Virgen de las Lágrimas de Salta
¡Oh, excelsa y amorosa Madre de las Lágrimas!
Tú que en el año de 1749 quisiste manifestar el dolor y la ternura de tu
Inmaculado Corazón sobre nuestra tierra salteña, bañando tu rostro en gotas
cristalinas de amor y clemencia.
Vengo
hoy a postrarme ante tu altar con el alma abatida por las penas de este mundo.
Mira, Madre bondadosa, mis aflicciones, mis debilidades y el peso de mis
culpas.
Intercede por nosotros ante tu Hijo Santísimo, Jesucristo, para que nos conceda:
Un arrepentimiento sincero de nuestros pecados.
La gracia de la conversión verdadera.
El consuelo en medio de la prueba.
Que
tus lágrimas sagradas laven nuestras durezas y enciendan en nuestros corazones
la fe y la esperanza.
Acompáñanos
siempre, oh dulce Protectora, y guía nuestros pasos por el camino de la paz
hasta alcanzar la patria celestial.
Amén.
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| Altar propio de la Virgen de las Lágrimas en la nave lateral derecha de la catedral de Salta, Argentina, nave comúnmente conocida como “Nave de la Virgen”. |
domingo, 30 de agosto de 2026
FE Y VIDA: 10 años del «martirio» del padre Jacques Hamel en Francia
ACN - El 26 de julio de 2016,
la localidad normanda de Saint-Étienne-du-Rouvray se convirtió en el escenario
de una acción terrorista inédita en el continente europeo. Dos jóvenes
adscritos al extremismo islámico irrumpieron por la sacristía de la iglesia de
San Esteban durante la Misa matutina y atacaron con armas blancas al sacerdote
Jacques Hamel, de 85 años, provocándole la muerte. El suceso supuso el primer
asesinato de un presbítero católico a manos del yihadismo en la Europa del
siglo XXI, dentro de una sociedad fuertemente secularizada.
Los análisis de la policía
francesa y la investigación eclesiástica posterior han servido para fundamentar
jurídicamente la naturaleza del crimen dentro del proceso canónico. En
declaraciones a la fundación Pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), el
postulador de la causa de beatificación, el presbítero Paul Vigouroux, ratificó
las conclusiones del expediente: «El martirio del padre Jacques Hamel está
probado. Hay una muerte violenta en odio de la fe cristiana, y de forma
premeditada. La policía francesa lo ha demostrado y está en el expediente».
«¡Este sacerdote francés es un
mártir!»
El propio Papa Francisco se
pronunció formalmente sobre la figura del sacerdote normando el 14 de
septiembre de 2016 durante una Eucaristía celebrada en el Vaticano. En aquella
homilía, el pontífice afirmó de forma categórica: «¡Este sacerdote francés es
un mártir!». El Santo Padre remarcó asimismo el valor testimonial de sus
últimos instantes con vida, señalando que el religioso «dio la vida por no
renegar de Jesús» y que, en el mismo altar del sacrificio, se enfrentó al
origen del mal al exclamar ante sus agresores: «¡Vete, Satanás!».
Estola manchada de sangre
del padre Jacques Hamel.
A lo largo de sus casi seis
décadas de ministerio sacerdotal desde su ordenación en 1958, el padre Hamel
ejerció su labor con una trayectoria caracterizada por la sencillez y el
acompañamiento pastoral cotidiano. En los años previos a su fallecimiento, el
clérigo participaba activamente en coros parroquiales, en el cuidado de
enfermos y en iniciativas comunitarias orientadas a consolidar lazos de
convivencia y diálogo con representantes de las confesiones musulmana y judía
del departamento de Sena Marítimo.
Diez años después del suceso,
la iglesia parroquial y la tumba del sacerdote continúan registrando un flujo
constante de visitantes. Sobre este fenómeno de veneración popular, el padre
Vigouroux explicó a ACN que «los fieles acuden a la iglesia o a la tumba del
padre Hamel, solos o en grupo», añadiendo que «esta devoción habla también del
atractivo, para el hombre moderno, de la personalidad de una persona sencilla
que amaba su vida cotidiana».
Figura influyente
En el marco de la causa de
beatificación remitida a la Santa Sede, las autoridades eclesiásticas evalúan
también la documentación referente a hechos de carácter presuntamente
milagroso. El propio postulador confirmó la existencia de expedientes médicos bajo
revisión científica, citando que «está el ejemplo de una persona que afirma
haber puesto sus manos paralizadas en la tumba del padre Hamel y se ha curado»,
para lo cual cuentan con el respaldo formal de los dictámenes facultativos
correspondientes.
Alba manchada de sangre
del padre Jacques Hamel.
Tras el envío del informe
diocesano a Roma y la emisión del decreto vaticano que confirma el cumplimiento
del debido procedimiento, el expediente afronta sus fases definitivas de
evaluación. Tal como precisa el sacerdote Paul Vigouroux al recordar que «la
Iglesia quiere tomarse su tiempo», la resolución final determinará el
reconocimiento oficial como mártir de la Iglesia católica de una de las figuras
más influyentes del panorama religioso europeo reciente.
Exponen el alba y la estola
manchadas con su sangre
La iglesia de
Saint-Étienne-du-Rouvray, en Francia, ha expuesto el alba y la estola manchadas
de sangre del padre Jacques Hamel, sacerdote asesinado mientras celebraba la
Santa Misa en 2016.
Más que unas vestiduras, esta
alba y esta estola son un profundo recordatorio del testimonio de quienes
permanecen fieles a Cristo incluso en medio de la persecución. Su martirio
continúa inspirando a miles de personas a vivir la fe con valentía, esperanza y
amor.
Recordamos a todos los
cristianos que, en distintas partes del mundo, siguen dando testimonio del
Evangelio en medio de grandes desafíos. Oremos por los cristianos perseguidos y
por la paz en el mundo. Comparte esta publicación para que el testimonio del padre
Jacques Hamel siga fortaleciendo la fe de muchas personas.
miércoles, 26 de agosto de 2026
JESUCRISTO, TÚ SÍ QUE VALES: El sacerdote y los enfermos
Tema del episodio Nº 28 del ciclo:
El sacerdote y los enfermos
“Jesucristo, Tú sí que vales”, es
un micro programa de reflexión vocacional, realizado por el sacerdote,
periodista y escritor argentino residente en España, José Antonio Medina
Pellegrini, quien era en el momento de su emisión original en antena el Director
Espiritual del Seminario "San Bartolomé" de la Diócesis de Cádiz y
Ceuta, España.
Se emitió originalmente en el
curso pastoral 2012-2013 todos los viernes al mediodía en Cope Cádiz, y
posteriormente por Radio María España.
La locución está realizada por el Sr. Nino Romero.
domingo, 23 de agosto de 2026
MONSEÑOR LEÓN KRUK: ¿A qué Cristo seguimos?
Domingo
XXI (A) del tiempo ordinario
Evangelio
de San Mateo 16,13-20
No se ama, no se quiere, lo
que no se conoce. No se sigue a quien se ignora. Seguir a alguien sin
conocerlo, sin amarlo, es más bien seguirlo por interés egoísta, o incluso es
hasta perseguirlo. Jesús nos ha dicho que para ser discípulos suyos debemos seguirlo,
después de habernos despojado de muchas cosas, aun de nosotros mismos, y
habiendo abrazo nuestra propia cruz. No una cruz cualquiera: la nuestra, la de
saber aceptar la voluntad de Dios. Porque eso de “renunciarse a sí mismo”
obliga a todo cristiano, a todo bautizado.
¡Cuántos criterios, opiniones,
pareceres debemos desterrar si queremos ser de Cristo! Cuando Él nos enseña una
verdad, cuando nos indica un modo de conducta, sensatamente no podemos, no
debemos aferrarnos a nuestras propias ideas, a nuestros comportamientos “muy
personales”, cuando eso contrasta con el Evangelio. Ninguna excusa, jamás puede
ser motivo o razón para obrar contra lo que nos exige Jesús para reconocernos
como suyos.
Jesús también hace una
consulta. El Evangelio de hoy nos enseña muchas cosas. Así como
Jesús preguntó a sus discípulos, no sólo sobre el parecer de la gente respecto
a Él, sino que recabó también la opinión de ellos mismos, de modo semejante
interroga al hombre de hoy. Te interroga a ti; me interroga a mí también,
aunque sea obispo. Los Apóstoles eran los primeros obispos de la Iglesia.
Nuestra respuesta debe ser personal, y de ningún modo ser lo que únicamente
aprendimos en el catecismo. La pregunta de Jesús, más que al conocimiento
intelectual, va dirigida a nuestra vida.
¿Qué importancia, qué
trascendencia, qué transformación o cambio (conversión) en nuestra conducta
práctica realiza la presencia de Cristo, la realidad de Cristo? También los
demonios tienen un conocimiento intelectual de Cristo: pero, ¿de qué les sirve?
Más aún: el conocimiento sin fe de nada sirve. El Apóstol Santiago dice (2,19-20):
“También los demonios creen -que hay un solo Dios- y eso les hace temblar.
¿Quieres enterarte, estúpido, que la fe sin obras es inútil?
Evidentemente, mi respuesta
personal sobre quién es Cristo debe nacer no de un simple sentimiento,
ni de algo solamente sabido de memoria, sino que debe surgir desde lo más
profundo de mi vida. Como decía San Pablo: “Vivo yo; pero ya no soy yo quien
vivo, sino que es Cristo quien vive en mi” (Gal. 2,20). ¡Qué hermosa respuesta!
Por eso debemos responder con el Evangelio hecho vida en nuestra vida. Se dice
que el mejor comentario al Evangelio es el que se hace con la propia vida. La
mejor respuesta sobre quién es Cristo será la del testimonio de la vida
cristiana. Lo demás, es literatura y hojarasca que de nada sirve.
Dicho de otro modo: conviene
que pensemos muy seriamente ¿a qué Jesús seguimos? ¿Al Hijo de Dios y al Hijo
de María, o seguimos a un Jesús falso, fabricado por nuestra conveniencia?
¿Seguimos realmente a Jesús, aunque sangre nuestro corazón, aunque tengamos que
renunciar definitivamente a muchas ilusiones, aunque debamos sufrir las
humillaciones que nos imponen las condiciones de la vida presente? ¿Estamos
dispuestos a seguir a Jesús que llama a todos a la perfección? ¿Estamos
convencidos que debemos ser santos de verdad y que es la única respuesta
válida sobre quien es Jesús para nosotros?
Obispo de San Rafael,
Argentina desde 1973 a 1991.
(Artículo del libro
“Mano a mano con el Obispo de San Rafael”,
Ediciones Nihuil, 1988,
pags. 25-26)
miércoles, 19 de agosto de 2026
JESUCRISTO, TÚ SÍ QUE VALES: La crítica a los sacerdotes
Tema del episodio Nº 27 del ciclo:
La crítica a los sacerdotes
“Jesucristo, Tú sí que vales”, es
un micro programa de reflexión vocacional, realizado por el sacerdote,
periodista y escritor argentino residente en España, José Antonio Medina
Pellegrini, quien era en el momento de su emisión original en antena el Director
Espiritual del Seminario "San Bartolomé" de la Diócesis de Cádiz y
Ceuta, España.
Se emitió originalmente en el
curso pastoral 2012-2013 todos los viernes al mediodía en Cope Cádiz, y
posteriormente por Radio María España.
La locución está realizada por
el Sr. Nino Romero.
sábado, 15 de agosto de 2026
MONSEÑOR LEÓN KRUK: Está en la tierra porque está en el Cielo
Solemnidad
de la Asunción de la Virgen María
En todo el proceso de la
historia de nuestra salvación, a partir del instante mismo del castigo que Dios
infligiera a nuestros padres por el primer pecado, hay toda una serie de
personajes, acontecimientos e incluso “cosas” que son como hitos, como señales,
como puntos de referencia -hoy diríamos: indicadores de ruta- por los que de un
modo normal y natural Dios va llevando adelante su plan de redimir a la
humanidad. Sin forzar, sin violentar el desarrollo de la historia de los
hombres, Dios va realizando su propia historia a través -y aun, a veces, a
pesar- de los hombres.
El hecho de que, así como por
una mujer seducida por el diablo el hombre perdió todos los bienes, del mismo
modo también Dios quisiera que por una Mujer “llena de gracia” (Luc. 1,28), los
recuperara -y hasta cierto sentido los acrecentara según aquella famosa
expresión de San Agustín: “Oh feliz culpa que nos mereció tan extraordinario
Redentor”-, no es un hecho intrascendente.
Por este motivo, la Santísima
Virgen María ocupa en el plan de Dios no sólo un lugar destacado, sino un lugar
único y una misión irremplazable. La Virgen María no sólo tiene real
significación e importancia en un momento determinado, como el común de los
mortales que actúan en un preciso momento de tiempo y en un lugar específico.
Por ser irremplazable, una vez dado su consentimiento para ser la Madre de
Dios, el plan redentor ya no puede llevarse a cabo prescindiendo de Ella, relegándola
y minimizándola como para diluir la necesidad y la eficacia de su acción hoy en
la Iglesia.
A lo que Dios Padre le ha dado
tanta importancia -la necesidad de una Madre para su Hijo Jescristo- no lo
podemos considerar como cosa de poca monta. A la que Dios mismo ha honrado,
preservándola del pecado original, y a la que con su cooperación a la gracia
divina jamás ha cometido ni la más leve falta siendo realmente la “llena de
gracia”, no podemos deshonrarla con pueriles y hasta heréticas sutilezas,
sugiriendo que Dios se sentiría “ofendido” (!), enojado (?), si nosotros le
damos mucha importancia a la Santísima Virgen.
Es como si por mucho honrar a
la Virgen María alguien fuera a condenarse; o como si el amor que podamos
tributar a la Madre fuera en desmedro de su Hijo; o como si la Virgen fuera tan
egoísta que se quedara Ella con lo que quizá, en algún caso por ignorancia, no
suficiente conocimiento, o por entusiasmo ingenuo de almas simples y nobles, se
le tributa a Ella y que corresponde a Dios; y como si Ella fuera tan impotente
que no pudiera encauzar todo a la mayor alabanza de la Trinidad y bien de las
almas. Puede haber desviaciones; sería tonto negarlas. Pero estas desviaciones no se corrigen
suprimiendo uno de los términos, sino canalizando rectamente las prácticas
cristianas. Eso es lo que ha querido el reciente Concilio.
Cuando Jesús después de su
Resurrección ascendió a los cielos junto al Padre no ha sido para ausentarse y
desentenderse de los hombres y sus problemas. Cuando Dios llevó a los cielos a
la Virgen María en cuerpo y alma no ha sido para anular su influencia y acción
sobre las almas, sino precisamente para hacerla ganar en universalidad de
tiempo y lugar.
Con la Asunción de la Virgen a
los cielos, cuya Fiesta celebramos hoy, no ha culminado y acabado el proceso de
la Redención, ya que con su Hijo la Madre es corredentora. La Redención se
sigue operando en cada alma. La co-redención también.
Esta Fiesta de la Santísima Virgen María llevada a los cielos debe llenarnos de gozo. Debemos aplaudir y aclamar con júbilo a nuestra Madre. Ella sigue siendo no sólo un signo, un recuerdo, un “agregado” en nuestra fe, en nuestra devoción, sino un elemento del cual no se puede prescindir en la Iglesia católica. Es más, no sería la verdadera Iglesia de Cristo la que no honrara y venerara a su Madre, como la sigue honrando Él mismo al tenerla en el cielo, sin que por eso nos la haya quitado de la tierra. La más absoluta seguridad de que la tenemos en la tierra es por que está toda Ella en el cielo.
Obispo de San Rafael,
Argentina desde 1973 a 1991.
(Artículo del libro
“Mano a mano con el Obispo de San Rafael”,
Ediciones Nihuil, 1988,
pags. 65-66)
miércoles, 12 de agosto de 2026
JESUCRISTO, TÚ SÍ QUE VALES: No hay lugar en el sacerdocio para el abuso de menores
Tema del episodio Nº 26 del ciclo:
No hay lugar en el sacerdocio para el abuso de menores
“Jesucristo, Tú sí que vales”, es un micro programa de reflexión vocacional, realizado por el sacerdote, periodista y escritor argentino residente en España, José Antonio Medina Pellegrini, quien era en el momento de su emisión original en antena el Director Espiritual del Seminario "San Bartolomé" de la Diócesis de Cádiz y Ceuta, España.
Se emitió originalmente en el
curso pastoral 2012-2013 todos los viernes al mediodía en Cope Cádiz, y
posteriormente por Radio María España.
La locución está realizada por el Sr. Nino Romero.
domingo, 9 de agosto de 2026
VIRGEN MARÍA: Bartek Krakowiak, de una increíble historia de conversión a vandalizar el santuario de Medjugorje
Luego de los ataques
vandálicos en el famoso santuario mariano de Medjugorje, en Bosnia y
Herzegovina, fue detenido Bartłomiej Włodzimierz Krakowiak, un ciudadano polaco
de 31 años, como presunto autor material del hecho.
Krakowiak fue apresado en la
aldea de Cerno, cerca de Ljubuški, poco después del incidente. Un joven local
—Ivan Vučić— lo reconoció, lo capturó y lo retuvo para luego entregarlo a las
autoridades. La justicia bosnia le acusa de dañar o destruir bienes religiosos,
por lo que podría recibir una pena de entre seis meses y cinco años de cárcel.
Este jueves, se celebró una
audiencia en la que la fiscalía propuso ordenar prisión preventiva contra el
acusado “por temor a que se fugue o repita el delito”, según reportó el medio
local Avaz.
El fiscal informó que
Krakowiak “no se arrepintió durante el interrogatorio” y expresó que con los
ataques buscaba demostrar “que las visiones son un fraude y que todo es una
invención”. El ciudadano polaco se negó a contar con un abogado durante la audiencia
y, según los medios locales, dijo que quería permanecer en prisión.
Una infancia complicada
Increíblemente, “Bartek” —un
diminutivo común para su nombre en Polonia— tiene su propia historia de
conversión en Medjugorje, la cual contó en una película estrenada en 2024:
Llamado 2, producida por la Fundación Cinematográfica Powołany.
Al compartir su testimonio,
Bartek recuerda que proviene “de una familia con antecedentes de alcoholismo”,
una enfermedad que sufrieron su bisabuelo, su abuelo y su padre. “Por eso,
desde muy joven, pensé que era normal”, señaló.
Su padre era “muy agresivo” y
abusaba de él. Entonces comenzó a sentirse “más a gusto” en la calle, por lo
que empezó a escaparse de casa. En medio de un ambiente de pobreza y todo tipo
de carencias, las golpizas de su padre se hicieron peores, hasta que
eventualmente su madre decide separarse y mudarse.
“También me convertí en una persona muy peculiar porque descargaba toda la ira que llevaba dentro en los demás. Quería que la gente sufriera tanto como yo”, expresó Krakowiak.
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| Reparación de la Imagen luego del vandalismo |
A los 18 años, conoció a una
chica que poco después quedó embarazada. Bartek asegura que este embarazo le
hizo sentir “amor incondicional por primera vez”, marcando un antes y un
después en su vida. Lamentablemente, su novia sufrió un aborto espontáneo al
sexto mes.
“Fue entonces cuando comprendí
que lo que mi padre había dicho —que no merecía amor, que nunca lograría nada,
que no valía nada— era cierto. Fue entonces cuando me hundí aún más en el
alcoholismo, las drogas y la violencia”, comentó.
En medio de la desesperación y
el resentimiento hacia Dios y su familia, Bartek tomó la decisión de quitarse
la vida: “Tenía muchísimas deudas, depresión y ansiedad. Sabía que ese día lo
haría, y recuerdo el momento en que abrí la ventana y dejé de tener miedo”.
“Estoy contigo”: viaje a
Medjugorje
Al borde de la ventana, ya sin
temor al sufrimiento que dejaría tras su partida, Bartek recibió una
notificación en su teléfono: un rapero había lanzado una nueva canción titulada
Estoy contigo.
La canción trataba sobre el
amor de Jesucristo y su cercanía en los momentos de más dificultad. “Que
superaré esto, que me ama, que lucha por mí y que me desea. Fue una experiencia
tan poderosa, tan poderosa para mí, que cerré la ventana y simplemente tuve una
gran esperanza en mi corazón de que algo cambiaría”, recordó Bartek.
Después, ya habiéndose
abandonado a la voluntad de Dios, a quien sólo pedía que le hiciera feliz, oyó
en su interior —no sabe cómo describirlo— la palabra “Medjugorje”. Comprendió
entonces que “debía ir allí” y que, a través de ese viaje, Dios transformaría
su vida. Sin demoras, se empezó a preparar para el viaje de más de 1.300
kilómetros.
“Durante este viaje,
experimenté una poderosa presencia de Dios. Simplemente sentí su presencia
física, que estaba conmigo. En ese tiempo, ocurrieron milagros extraordinarios
en mi vida y vi cosas que jamás había visto”, dijo.
“Recuerdo haber cruzado el
letrero de Medjugorje y, por primera vez en mi vida, me sentí orgulloso de mí
mismo. Por primera vez en mi vida, me sentí orgulloso de quién era, de lo que
era. Y aunque aún tenía mucho que asimilar y experimentar, simplemente llegué a
conocer al Dios vivo, al Cristo vivo, que existe, que resucitó de entre los
muertos”, agregó.
Tras regresar de Medjugorje se
dedicó “a evangelizar, servir y acercar a la gente a Dios”, tratando de
mostrarles que “los ama, que lucha por ellos y que hay esperanza”. Para el
momento del estreno de la película, Bartek aseguraba que llevaba cinco años de
casado y tres siendo padre.
El santuario restaurado en
tiempo récord
El santuario de Medjugorje
informó el 28 de julio que la imagen de Nuestra Señora que fue vandalizada en
la colina de las presuntas apariciones ya fue completamente recuperada, gracias
a la labor de la comunidad parroquial y miembros de la Comunidad Cenacolo.
Además, también fue recuperado
el altar exterior de la parroquia de Santiago Apóstol, por lo que las jornadas
de oración han continuado con normalidad.
“El santuario permanece
abierto a todos los peregrinos. El programa de oración continúa desarrollándose
con normalidad y todos los espacios están siendo limpiados y acondicionados con
rapidez para que vuelvan a ser un lugar de oración y de encuentro con el Señor,
por intercesión de la Reina de la Paz”, informó la Oficina Parroquial en un
comunicado.
“De manera especial, invitamos
a todos los fieles a responder a este acontecimiento tal como la Virgen nos ha
enseñado durante más de cuarenta años en Medjugorje: con oración, ayuno y
perdón”, añadió.
Cabe destacar que el Vaticano
aprobó la “experiencia espiritual” que se vive en Medjugorje, sin reconocer la
sobrenaturalidad de las supuestas apariciones.
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| Fieles en oración ante la Virgen luego de su restauración. |
(Artículo original de “ACI
Prensa”, escrito por Andrés Henríquez, y publicado el 30 de julio de 2026. Derechos
reservados EWTN News, Inc.)
miércoles, 5 de agosto de 2026
JESUCRISTO, TÚ SÍ QUE VALES: El sacerdote instrumento de unidad
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| “Sean uno” ("Sint unum", Juan 17,21) |
El sacerdote instrumento de unidad
“Jesucristo, Tú sí que vales”, es
un micro programa de reflexión vocacional, realizado por el sacerdote,
periodista y escritor argentino residente en España, José Antonio Medina
Pellegrini, quien era en el momento de su emisión original en antena el Director
Espiritual del Seminario "San Bartolomé" de la Diócesis de Cádiz y
Ceuta, España.
Se emitió originalmente en el
curso pastoral 2012-2013 todos los viernes al mediodía en Cope Cádiz, y
posteriormente por Radio María España.
La locución está realizada por
el Sr. Nino Romero.
domingo, 2 de agosto de 2026
MONSEÑOR LEÓN KRUK: ¿Para qué vino Jesús?
Domingo
XVIII (A) del tiempo ordinario
Evangelio
de San Mateo 14,13-21
Dicho así, parecería una
pregunta inútil, ociosa. Pero de su exacta respuesta depende todo. Jesús hizo y
enseñó cosas. Sus milagros son un hecho real, innegable. Llenar, por ejemplo,
doce canastos con los restos de cinco panes y dos pescados, es un milagro
extraordinario que nadie bien intencionado puede negarlo. Es evidente que
alimentar a “más de cinco mil hombres” con esa pobre ración no lo puede hacer
nadie más, por economista que sea, sino sólo Dios. Por eso este milagro
inaudito hace percibir a los judíos, claramente, la divinidad de Jesucristo.
Resulta curioso, además de
totalmente inadmisible, alguna exégesis, de algún pretendido defensor de los
pobres, en el sentido de que el milagro se produjo no por un poder
extraordinario de Jesús, sino porque los Apóstoles pusieron en común lo que
tenían. El mismo contexto del Evangelio niega esa afirmación: “¿Dónde
compraremos pan para darles de comer? Esto lo decía (Jesús) para ponerlo a
prueba (a Felipe), porque sabía bien lo que iba a hacer…”. De modo que no había
pan suficiente, ni alcanzaría el dinero, ni donde siquiera comprarlo, para que
pudiera alcanzar “un pedacito a cada uno”.
Valiéndose Jesús de lo poco
que podían ofrecerle los Apóstoles, multiplicó el alimento de modo que todos
quedaron satisfechos, y aún sobró más de lo que se puso a disposición. Además
de multiplicar los panes, Jesús nos enseña lo que vale la bendición de Dios
sobre nuestras obras, por pequeñas e insignificantes que parezcan.
Creo que al dar por sabido que
Jesús es el Hijo Unigénito de Dios, y por tanto Dios verdadero, al releer los
milagros que hizo, nos maravillamos por ellos, remarcamos el poder de Jesús,
subrayamos su misericordia y compasión, le aureolamos como un benefactor a
quien debemos imitar, etc. Pero olvidamos algo fundamentalísimo. Olvidamos que
a través de los milagros Jesús quiso enseñar dos cosas. Primero: que Él
era el verdadero Hijo de Dios, el Mesías, que era realmente Dios. Y segundo,
que vino a este mundo a enseñarnos lo que mandaba el Padre. Todo lo que hacía y
enseñaba era para manifestar la voluntad de su Padre celestial, que en
definitiva es nuestra santificación, mediante la glorificación de Dios. El
hombre se salva glorificando a Dios en su vida y en sus obras.
Esto no significa que debemos
entender los milagros como una simple ocasión en que Jesús manifestaba esos dos
aspectos. No. Hay que unir las dos cosas: su misión fundamental, y su compasión
y solidaridad con los hombres.
Por tener olvidado este
aspecto, o por no darle la importancia que tiene, se cae fácilmente en un
“racionalismo” interpretativo del Evangelio todo, que en nada puede ayudarnos.
Al contrario: empobrece, debilita y hasta destruye la fe, la confianza, la gratitud
y el amor.
Además de enseñarnos, Jesús
vino para traernos una nueva vida, que exige un nuevo modo de vivirla,
un nuevo modo de tratarnos (el mandamiento nuevo del amor). Por tanto, el
centro de todo es Él mismo, su Persona juntamente con su doctrina. Él es
la VIDA, y de nada serviría su doctrina, por novedosa y extraordinaria que
fuera, si no vivimos esa VIDA DE LA GRACIA.
Obispo de San Rafael,
Argentina desde 1973 a 1991.
(Artículo del libro
“Mano a mano con el Obispo de San Rafael",
Ediciones Nihuil, 1988,
pags. 30-31)
miércoles, 29 de julio de 2026
JESUCRISTO, TÚ SÍ QUE VALES: El alma sacerdotal de todos los cristianos
Tema del episodio Nº 24 del ciclo:
El alma sacerdotal de todos los cristianos
“Jesucristo, Tú sí que vales”, es
un micro programa de reflexión vocacional, realizado por el sacerdote,
periodista y escritor argentino residente en España, José Antonio Medina
Pellegrini, quien era en el momento de su emisión original en antena el Director
Espiritual del Seminario "San Bartolomé" de la Diócesis de Cádiz y
Ceuta, España.
Se emitió originalmente en el
curso pastoral 2012-2013 todos los viernes al mediodía en Cope Cádiz, y
posteriormente por Radio María España.
La locución está realizada por el Sr. Nino Romero.
domingo, 26 de julio de 2026
MONSEÑOR LEÓN KRUK: Dios vende el cielo al mejor postor
Domingo
XVII (A) del tiempo ordinario
Evangelio
de San Mateo 13,44-52
Hay un dicho popular muy
expresivo: “Si mueve la cola el can, no es por ti sino por el pan”. Hay un
interés de por medio. También entre los humanos se da, con frecuencia, y mayor
de la imaginada, este comportamiento. Para más desgracia, esto sucede en un
plano superior, en el de la relación del hombre con Dios. Parecería que para un
buen número de cristianos, su relación con Dios se asemeja a la del hijo que
quiere, respeta a su padre, pero por puro interés. Así observan ciertas
prácticas religiosas y cumplimientos más por un interés próximo, inmediato, que
por amor a Dios, o por el verdadero amor a Dios o interés por ganar el cielo.
Creen que por su “buena conducta” tienen algo así como una póliza contra todo
riesgo.
Por eso, no pocos, en el
momento de la prueba se rebelan contra Dios. Incluso, algunos abandonan la
religión porque se “sienten desilusionados” por ciertas cosas “que pasan” en la
Iglesia. Olvidan esos tales que la parte “humana de la Iglesia” siempre es
falible y no pocas veces hasta detestable; olvidan que en la Iglesia siempre
van a perdurar las negaciones de Pedro, las dudas de Tomás, las desilusiones de
los discípulos de Emaús, las traiciones de Judas, las ambiciones de “la madre
de los hijos de Zebedeo” (Mat. 20,21) de ocupar los primeros puestos, las
discusiones sobre la “precedencia” (Mc 9, 34), las cobardías de todos en el
momento de la Pasión, etc., etc.
En ninguna parte del
Evangelio, Cristo nos incitó a fijarnos en los demás para tener fe, para
seguirle a Él. Nos indicó, sí, que debemos dejar todo, incluso los sentimientos
tan caros como los afectos familiares, cuando se trata de cumplir con Él, y
seguirlo sólo a Él, cargando con la cruz nuestra, y no haciendo más pesada la
cruz de los demás.
Lo que la Iglesia nos propone
en el Evangelio sobre le Reino de los cielos, con las comparaciones del “tesoro
escondido en un campo”, la “perla fina de gran precio”, la “red” donde se
encuentran los peces “buenos y malos o inservibles”, está precisamente en esa
línea de pensamiento, en orden a hacernos comprender la parte humana y la parte
divina de la Iglesia, bien diferenciadas. Por eso no unamos nosotros lo que
Cristo mismo separó. Eso sí, hay que vender todo para comprar ese campo con el
tesoro, o la perla finísima. Vale la pena -¡o la dicha!- de sacrificarlo todo.
Es también el “negarse a si mismo” para seguir a Cristo.
En síntesis: el valor absoluto
es Dios. Hemos de buscarlo a sólo Él. Debemos anhelar poseerlo a Él. Amarlo a
Él por Él. Amarlo por su bondad y no por la nuestra.
Renunciar a todo, postergar
todo cuando se trata de permanecer en la amistad con Dios, no es más -ni
tampoco menos- que el cumplimiento del Primer Mandamiento. El “no tendrás otro
Dios más que a mí”, del Antiguo Testamento; es el “amar a Dios con todo el
corazón, con toda la mente, con toda el alma, con todas las fuerzas y
sentimientos, con todo lo que uno es y posee”, del Nuevo Testamento, conforme
lo explica el mismo Jesús.
Cuando vemos tanta flojedad,
tanta cobardía, en los momentos en que es necesario profesar con intrepidez y
valor nuestra fe, en que es necesario “vender todo” para asegurar el tesoro del
cielo, para comprar la perla preciosa -la gracia que adorna y embellece el
alma- o para arrojar los peces inservibles…, concluimos que no se conoce ni el
abecé del cristianismo, de nuestra hermosa, pero exigente religión.
Por no disgustar a los amigos
(¿amigotes?) de este mundo, a muchos les interesa poco el disgustar a Dios, con
el tremendo riesgo del “disgusto eterno” -para ellos- del infierno. Por no
perder quizá el “puesto”, un “acomodo”, en que pierden su virtud, su alma, su
fe ahora, parece importarles un bledo el perder el “gran puesto” en el cielo,
que les estaba reservado.
En conclusión: el cielo para
el mejor postor ¿o no?
Obispo de San Rafael,
Argentina desde 1973 a 1991.
(Artículo del libro
“Mano a mano con el Obispo de San Rafael",
Ediciones Nihuil, 1988,
pags. 92-93)
domingo, 19 de julio de 2026
HOMILÍAS (audios): San José Valientísimo
Homilía pronunciada el viernes 19 de junio de 2026 por el Padre José Antonio Medina Pellegrini en la Santa Misa votiva en honor de San José, en la Parroquia "Santiago Apóstol", de Casarrubuelos, Madrid, España.
sábado, 18 de julio de 2026
MONSEÑOR LEÓN KRUK: ¿Toneladas de cizaña?
Domingo
XVI (A) del tiempo ordinario
Evangelio
de San Mateo 13,24-43
Desde el mismo momento en que
el pecado fue introducido en el mundo, por la rebeldía del hombre, ha surgido
el mal. El pecado, fue, es y será el mal original, el mal del que derivan, en
legítima descendencia, todos los otros males.
Los que no son cristianos y
los cristianos superficiales, que nunca han profundizado su fe con un estudio
medianamente serio, suelen quejarse cuando les sucede alguna “desgracia”. Se
rebelan contra Dios, protestan y llegan muchos a renegar de su fe. Dicen: si
Dios existe, o si Dios es tan bueno, ¿por qué permite el mal? ¿Por qué
justamente a mí tiene que pasarme esto, yo que cumplo con Dios, que soy bueno,
y no como otros? ¿Cómo es que Dios no castiga a tanto culpable que anda suelto
haciendo el mal y sembrando dolor por todo el mundo?
Los cristianos con mayor
formación religiosa, pero que aún no han comprendido suficientemente el
misterio de la Iglesia, su íntima naturaleza y su realidad existencial, suelen
plantear las mismas preguntas, pero con referencia concreta a la misma Iglesia.
No se explican muchas actitudes de la jerarquía frente a tanto desorden; muchas
actitudes de gran cantidad de cristianos que son un “anti-testimonio”, un
“anti-signo”. Quisieran una Iglesia perfecta, “sin mancha ni arruga”, una
Iglesia sin el sacramento del perdón, donde no tuviera que perdonarse nada por
la perfección de sus miembros.
Quisieran una Iglesia
prácticamente sin ningún sacramento, porque desde el momento que fuera
necesario un sacramento sería reconocer la necesidad de la gracia, y por lo
tanto la limitación humana, y en definitiva reconocer la imperfección humana.
Son los cristianos que quisieran limitar la Iglesia a los solos pecados
veniales, como si pudiéramos “contentar” a Dios con eso. ¡Ojalá se pudiese
llegar a tal estado en toda la Iglesia en su marcha ascendente de un modo
continuo! Pero la realidad es otra y bien distinta.
La parábola del “trigo y la
cizaña” que nos trae el Evangelio nos ayudará a aclarar las ideas, si tenemos
la valentía de meditarla a fondo y muchas veces. Aconsejo releer y meditar el
capítulo 13 de San Mateo para comprender un poco más la naturaleza de la
Iglesia.
Con frecuencia se suele
presentar a la Iglesia de los primeros tiempos como el “ideal” y se destaca lo
positivo solamente, ocultándose todo lo negativo. Y está bien. Pero ¿por qué no
se utiliza el mismo procedimiento con la Iglesia de nuestros días?
Decía San Agustín: “Siempre he
recordado que la Iglesia no tiene mancha ni arruga, no hay que entender que
ella sea así desde ahora, sino que está preparada para serlo cuando aparezca en
la gloria. Porque ahora, a causa de las ignorancias y debilidades de sus
miembros, toda ella puede decir cada día ‘Perdónanos nuestras deudas’.”
El Padre Ramón Cué S. J. en su
librito “YO CREO EN LA ALEGRÍA” nos regala esta canción que titula “Alegría
frente a la cizaña”:
“¿Qué hay cizaña? ¡No importa!
/ ¡Que se alegren los trigos! Es lindo el campo. / ¿Qué crece la cizaña? Trigo,
¡crece más alto! / ¿Qué es mucha? Siempre abulta, más que el trigo, el
escándalo. Y en todo caso, ¡lo sabe el Amo!... No habléis de la cizaña. Ella
habla demasiado. Mira el trigo; no mires a la cizaña tanto. ¿Cizaña en
toneladas? De trigo, ¡basta un grano! Y en todo caso, lo sabe el Amo… ¿Qué hay
cizaña? ¡Pues sean los trigos más dorados! / ¿Crece? ¡Crezca en los trigos más
apretado el grano! / El trigo que se angustia no es trigo limpio; es falso. La
cizaña es tristeza. El trigo es luz y es cántico. / Y en todo caso, ¡lo sabe el
Amo! ¡Que se alegren los trigos! Es lindo el campo”.
Sin desconocer que hay muchas
cosas que no andan como deberían, y que es tarea nuestra “arreglar” este mundo,
no nos desanime la cizaña. Con la gracia de Dios el trigo de nuestra esperanza,
alegría y optimismo pesará más que toda la cizaña junta… Sobre este tema del
mal volveremos a hablar. Por hoy, seamos trigo.
Obispo de San Rafael,
Argentina desde 1973 a 1991.
(Artículo del libro
“Mano a mano con el Obispo de San Rafael,
Ediciones Nihuil, 1988,
pags.83-85)
miércoles, 15 de julio de 2026
JESUCRISTO, TÚ SÍ QUE VALES: El sacerdote un simple ser humano
Tema del episodio Nº 23 del ciclo:
El sacerdote un simple ser humano
“Jesucristo, Tú sí que vales”, es
un micro programa de reflexión vocacional, realizado por el sacerdote,
periodista y escritor argentino residente en España, José Antonio Medina
Pellegrini, quien era en el momento de su emisión original en antena el Director
Espiritual del Seminario "San Bartolomé" de la Diócesis de Cádiz y
Ceuta, España.
Se emitió originalmente en el curso pastoral 2012-2013 todos los viernes al mediodía en Cope Cádiz, y posteriormente por Radio María España.
La locución está realizada por el Sr. Nino Romero.























