Luego de los ataques
vandálicos en el famoso santuario mariano de Medjugorje, en Bosnia y
Herzegovina, fue detenido Bartłomiej Włodzimierz Krakowiak, un ciudadano polaco
de 31 años, como presunto autor material del hecho.
Krakowiak fue apresado en la
aldea de Cerno, cerca de Ljubuški, poco después del incidente. Un joven local
—Ivan Vučić— lo reconoció, lo capturó y lo retuvo para luego entregarlo a las
autoridades. La justicia bosnia le acusa de dañar o destruir bienes religiosos,
por lo que podría recibir una pena de entre seis meses y cinco años de cárcel.
Este jueves, se celebró una
audiencia en la que la fiscalía propuso ordenar prisión preventiva contra el
acusado “por temor a que se fugue o repita el delito”, según reportó el medio
local Avaz.
El fiscal informó que
Krakowiak “no se arrepintió durante el interrogatorio” y expresó que con los
ataques buscaba demostrar “que las visiones son un fraude y que todo es una
invención”. El ciudadano polaco se negó a contar con un abogado durante la audiencia
y, según los medios locales, dijo que quería permanecer en prisión.
Una infancia complicada
Increíblemente, “Bartek” —un
diminutivo común para su nombre en Polonia— tiene su propia historia de
conversión en Medjugorje, la cual contó en una película estrenada en 2024:
Llamado 2, producida por la Fundación Cinematográfica Powołany.
Al compartir su testimonio,
Bartek recuerda que proviene “de una familia con antecedentes de alcoholismo”,
una enfermedad que sufrieron su bisabuelo, su abuelo y su padre. “Por eso,
desde muy joven, pensé que era normal”, señaló.
Su padre era “muy agresivo” y
abusaba de él. Entonces comenzó a sentirse “más a gusto” en la calle, por lo
que empezó a escaparse de casa. En medio de un ambiente de pobreza y todo tipo
de carencias, las golpizas de su padre se hicieron peores, hasta que
eventualmente su madre decide separarse y mudarse.
“También me convertí en una persona muy peculiar porque descargaba toda la ira que llevaba dentro en los demás. Quería que la gente sufriera tanto como yo”, expresó Krakowiak.
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| Reparación de la Imagen luego del vandalismo |
A los 18 años, conoció a una
chica que poco después quedó embarazada. Bartek asegura que este embarazo le
hizo sentir “amor incondicional por primera vez”, marcando un antes y un
después en su vida. Lamentablemente, su novia sufrió un aborto espontáneo al
sexto mes.
“Fue entonces cuando comprendí
que lo que mi padre había dicho —que no merecía amor, que nunca lograría nada,
que no valía nada— era cierto. Fue entonces cuando me hundí aún más en el
alcoholismo, las drogas y la violencia”, comentó.
En medio de la desesperación y
el resentimiento hacia Dios y su familia, Bartek tomó la decisión de quitarse
la vida: “Tenía muchísimas deudas, depresión y ansiedad. Sabía que ese día lo
haría, y recuerdo el momento en que abrí la ventana y dejé de tener miedo”.
“Estoy contigo”: viaje a
Medjugorje
Al borde de la ventana, ya sin
temor al sufrimiento que dejaría tras su partida, Bartek recibió una
notificación en su teléfono: un rapero había lanzado una nueva canción titulada
Estoy contigo.
La canción trataba sobre el
amor de Jesucristo y su cercanía en los momentos de más dificultad. “Que
superaré esto, que me ama, que lucha por mí y que me desea. Fue una experiencia
tan poderosa, tan poderosa para mí, que cerré la ventana y simplemente tuve una
gran esperanza en mi corazón de que algo cambiaría”, recordó Bartek.
Después, ya habiéndose
abandonado a la voluntad de Dios, a quien sólo pedía que le hiciera feliz, oyó
en su interior —no sabe cómo describirlo— la palabra “Medjugorje”. Comprendió
entonces que “debía ir allí” y que, a través de ese viaje, Dios transformaría
su vida. Sin demoras, se empezó a preparar para el viaje de más de 1.300
kilómetros.
“Durante este viaje,
experimenté una poderosa presencia de Dios. Simplemente sentí su presencia
física, que estaba conmigo. En ese tiempo, ocurrieron milagros extraordinarios
en mi vida y vi cosas que jamás había visto”, dijo.
“Recuerdo haber cruzado el
letrero de Medjugorje y, por primera vez en mi vida, me sentí orgulloso de mí
mismo. Por primera vez en mi vida, me sentí orgulloso de quién era, de lo que
era. Y aunque aún tenía mucho que asimilar y experimentar, simplemente llegué a
conocer al Dios vivo, al Cristo vivo, que existe, que resucitó de entre los
muertos”, agregó.
Tras regresar de Medjugorje se
dedicó “a evangelizar, servir y acercar a la gente a Dios”, tratando de
mostrarles que “los ama, que lucha por ellos y que hay esperanza”. Para el
momento del estreno de la película, Bartek aseguraba que llevaba cinco años de
casado y tres siendo padre.
El santuario restaurado en
tiempo récord
El santuario de Medjugorje
informó el 28 de julio que la imagen de Nuestra Señora que fue vandalizada en
la colina de las presuntas apariciones ya fue completamente recuperada, gracias
a la labor de la comunidad parroquial y miembros de la Comunidad Cenacolo.
Además, también fue recuperado
el altar exterior de la parroquia de Santiago Apóstol, por lo que las jornadas
de oración han continuado con normalidad.
“El santuario permanece
abierto a todos los peregrinos. El programa de oración continúa desarrollándose
con normalidad y todos los espacios están siendo limpiados y acondicionados con
rapidez para que vuelvan a ser un lugar de oración y de encuentro con el Señor,
por intercesión de la Reina de la Paz”, informó la Oficina Parroquial en un
comunicado.
“De manera especial, invitamos
a todos los fieles a responder a este acontecimiento tal como la Virgen nos ha
enseñado durante más de cuarenta años en Medjugorje: con oración, ayuno y
perdón”, añadió.
Cabe destacar que el Vaticano
aprobó la “experiencia espiritual” que se vive en Medjugorje, sin reconocer la
sobrenaturalidad de las supuestas apariciones.
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| Fieles en oración ante la Virgen luego de su restauración. |
(Artículo original de “ACI
Prensa”, escrito por Andrés Henríquez, y publicado el 30 de julio de 2026. Derechos
reservados EWTN News, Inc.)






















