Introducción
La historia eclesiástica
argentina del siglo XX no puede comprenderse adecuadamente sin atender a
aquellas figuras episcopales que, lejos de plegarse a los vaivenes ideológicos
de su tiempo, asumieron con plena conciencia la misión de custodiar la fe recibida.
Entre ellas, la figura de León Kruk se erige como un testimonio singular de
austeridad y paternidad. Su episcopado en San Rafael configuró una identidad
diocesana marcada por la centralidad de la vida sacramental, la formación
sólida del clero y la defensa explícita de la Tradición católica.
Conocer a Monseñor Kruk
implica adentrarse en un modelo de obispo que entendió su ministerio como
servicio sacrificial. Formado en la pobreza rural y templado en una
espiritualidad exigente, evidenciando con su ejemplo la figura del pastor que
enseña, gobierna y santifica sin concesiones al espíritu del mundo.
Desarrollo
Monseñor León Kruk (1926–1991)
constituye una de las figuras episcopales más singulares y firmes de la Iglesia
argentina del siglo XX. Nacido en Concepción de la Sierra, Misiones, en el seno
de una familia campesina de origen eslavo, más precisamente ucraniana, siendo
sus padres Juan Kruk y Angelica Manulak. Su vida quedó marcada desde la
infancia por la austeridad, la piedad mariana y una vocación temprana al
sacerdocio. Formado en los seminarios de Corrientes y Villa Devoto, fue
ordenado presbítero en 1954. Dentro de sus estudios se encuentran el de Licenciado
y Doctor en Teología
Designado obispo de San Rafael
en 1973 por el papa Pablo VI, León Kruk asumió su ministerio en un contexto
eclesial atravesado por tensiones posconciliares. Alejado de ambigüedades,
ejerció el episcopado con un estilo recio y paternal, defendiendo la recta
tradición de la Iglesia, enfrentando fuertemente a la herética Teología de la
Liberación y al Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo (MSTM) desde que
se desempeñaba como Vicario del Obispo Francisco Vicentin en la Arquidiócesis
de Corrientes,
Su obra más perdurable fue la
fundación del Seminario Santa María Madre de Dios. Se lo considera también como
un padre espiritual del Instituto del Verbo Encarnado, dado que fue él quien otorgó
al padre Carlos Buela la autorización para fundar dicha congregación en la
Diócesis de San Rafael. Ambas instituciones, nacidas juntas el 25 de marzo de
1984, se constituyeron como verdaderos pilares de la identidad católica
sanrafaelina, así como un impulso decisivo a numerosas iniciativas laicales y
educativas.
Hombre de vida austera y
oración constante, su muerte, ocurrida el 7 de septiembre de 1991, selló el
testimonio de un pastor que no buscó consensos fáciles, sino todo lo contrario,
la fidelidad a Cristo y a la Tradición de la Iglesia. Su figura permanece como
referencia insoslayable para comprender la historia eclesiástica del sur
mendocino.
Conclusión
La importancia de que se
conozca y estudie la figura de Monseñor León Kruk radica, ante todo, en su
valor ejemplar. En tiempos donde la memoria histórica suele ser selectiva o
interesada, recuperar su trayectoria permite comprender que la vitalidad de una
diócesis depende de la claridad doctrinal, la coherencia moral y la formación
profunda del clero y de los fieles. El Seminario que fundó, las instituciones
que protegió y el laicado que alentó no fueron iniciativas aisladas, sino
partes orgánicas de una concepción integral de la Iglesia.
Mons. León Kruk representa un
tipo de obispo cada vez menos frecuente: aquel que no teme al conflicto cuando
está en juego la verdad revelada, y que asume las consecuencias personales de
esa fidelidad. Su vida refuta la idea de que la firmeza doctrinal sea
incompatible con la caridad pastoral; por el contrario, muestra que la
auténtica caridad se funda en la verdad. Conocerlo es, en definitiva,
reencontrarse con una forma de pastoreo que ayudó a edificar, con sacrificio y
claridad, la Iglesia concreta de San Rafael y que aún hoy interpela a quienes
buscan comprender el sentido profundo del gobierno Episcopal.
Bibliografía D’ONOFRIO,
S. (2024) Historia Eclesiástica de la Diócesis de San Rafael. Tomo I. Monseñor
Kruk. Un León en Cuyo. Ed. Cruz del Sur. Mendoza. Argentina.
Lic. Sergio Daniel D`Onofrio*


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