El
Adviento significa tiempo de espera y preparación por medio de la reflexión,
atención y oración. Tiene la finalidad de ayudar a las personas y familias a
encontrar la manera de prepararse para la fiesta de navidad. Adviento es
también la primera venida de Cristo al mundo, y la manifestación de Jesucristo
de manera definitiva.
¿Qué
es la corona de Adviento?
La
corona de Adviento es el símbolo más claro y simple para representar estos
momentos previos a la Navidad. Encuentra sus raíces en las costumbres pre-cristianas
de los germanos (Alemania), que en diciembre colectaban coronas de ramas verdes
y encendían fuegos como señal de esperanza en la venida de la primavera. En los
cristianos la corona representa el antecedente a la venida de la luz y vida, la
cual es el nacimiento del Señor.
Elementos
que la conforman
Se
hace en forma de círculo con follaje verde, que recuerda la eternidad porque no
tiene principio ni fin; representa los miles de años antes de la llegada de
Cristo y la segunda y final venida que aún se espera. Las ramas o follaje (abeto,
pino, etc.) con que se realiza la corona, significa la vida de gracia,
crecimiento espiritual y la esperanza. La corona lleva cuatro velas
distribuidas en el círculo que significan la época de la oscuridad, disipándose
con cada vela que se enciende cada Domingo y una oración distinta, hasta llegar
el resplandor de la luz en navidad, con el advenimiento del Jesús.
Las
velas son de distintos colores: 3 velas moradas: señal de penitencia y
conversión. 1 vela rosa: es la alegría que se tendrá con la venida de Cristo,
para lo cual también es necesario tener un corazón dispuesto a recibirlo. El
listón rojo con que se decora la corona, representa nuestro amor a Dios.
Bendición
de la corona de Adviento
En
algunas parroquias o colegios se organiza la bendición de las coronas de Adviento.
Si no puede asistir a estas celebraciones, la bendición la puede llevar a cabo
el papá o la mamá con la siguiente oración:
“Señor
Dios, bendice con tu poder nuestra Corona de Adviento para que al encenderla, despierte
en nosotros el deseo de esperar la venida de Cristo practicando las buenas
obras, y para que así, cuando Él llegue, seamos admitidos al Reino de los
Cielos. Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor. Amén.”
Algunas
sugerencias para vivir el Adviento y realizar su
corona, tome en cuenta lo siguiente:
*
Es mucho mejor si toda la familia participa en la elaboración de la corona,
aprovechando el momento para motivar a los niños hablándoles acerca de esta
costumbre y su significado.
*
Asegúrense de colocar la corona en un lugar especial dentro de la casa; en un
espacio fijo donde los niños la puedan ver, de manera que ellos recuerden
constantemente la venida de Jesús y la importancia de prepararse para ese
momento.
*
Fijen con anticipación, el horario en que se prenderán las velas, esto hará que
las cosas salgan mejor y que los niños comprendan que es algo importante.
Recuerden que el invitado que se esta esperando es el más importante para nuestra
familia.
*
Para que todos participen y se sientan parte de la ceremonia, se pueden
distribuir las funciones, por ejemplo:
Uno
tendrá el encargo de arreglar y limpiar el lugar donde irá la corona antes de
comenzar con esta tradición navideña. Otro tendrá la función de apagar las
luces al inicio y encenderlas al final. Uno más puede dirigir el canto o poner
la grabación de algún villancico. Alguien más encargado de dirigir las
oraciones. Otro de de leer las lecturas. Y quien se encargue de encender las velas.
Oraciones
para cada Domingo de Adviento hasta Navidad
Oración
para el primer Domingo de Adviento: se prende la primera vela diciendo “Señor
despierta en tus fieles el deseo de esperar la venida de Cristo, practicando
las buenas obras, para que admitidos a su lado merezcan poseer el Reino
Celestial, por Nuestro Señor Jesucristo...”.
Prenderán
dos velas y la Oración para el segundo Domingo es: “Concédenos, Dios
todopoderoso y eterno, que ningún acto terreno impida nuestra solicitud en
prepararnos a la avenida de tu hijo, sino que la enseñanza de tu Celestial
sabiduría nos lleve a una íntima unión con Él, que contigo vive y reina...”.
Ahora
se prenderán tres velas y se dice la oración del tercer Domingo: “Señor que ves
a tu pueblo esperando fielmente la festividad del nacimiento de tu Hijo,
concédenos celebrar la obra tan grande de nuestra salvación, con solemnes
cánticos de alabanza, y con una inmensa alegría. Por nuestro Señor...”.
Cuatro
velas se encienden en el ultimo Domingo de Adviento, orando en familia: “Te
rogamos Señor, que infundas en nuestras almas, Tu gracia, para que reconociendo
y venerando la Encarnación de Jesucristo Tu Hijo, anunciada por el ángel a
María, consigamos por su pasión y su cruz, llegar a la Gloría de su Resurrección,
por Jesucristo Nuestro Señor…”.
Con
mi bendición.
Padre
José Medina