domingo, 26 de abril de 2020

Domingo III de Pascua - Ciclo A: ¡Quédate con nosotros Señor!

Texto del Evangelio: Lc 24,13-35

Aquel mismo día, el domingo, iban dos de ellos a un pueblo llamado Emaús, que distaba sesenta estadios de Jerusalén, y conversaban entre sí sobre todo lo que había pasado. Y sucedió que, mientras ellos conversaban y discutían, el mismo Jesús se acercó y siguió con ellos; pero sus ojos estaban retenidos para que no le conocieran.

Él les dijo: «¿De qué discutís entre vosotros mientras vais andando?». Ellos se pararon con aire entristecido. Uno de ellos llamado, Cleofás le respondió: «¿Eres tú el único residente en Jerusalén que no sabe las cosas que estos días han pasado en ella?». Él les dijo: «¿Qué cosas?». Ellos le dijeron: «Lo de Jesús el Nazareno, que fue un profeta poderoso en obras y palabras delante de Dios y de todo el pueblo; cómo nuestros sumos sacerdotes y magistrados le condenaron a muerte y le crucificaron. Nosotros esperábamos que sería Él el que iba a librar a Israel; pero, con todas estas cosas, llevamos ya tres días desde que esto pasó. El caso es que algunas mujeres de las nuestras nos han sobresaltado, porque fueron de madrugada al sepulcro, y, al no hallar su cuerpo, vinieron diciendo que hasta habían visto una aparición de ángeles, que decían que Él vivía. Fueron también algunos de los nuestros al sepulcro y lo hallaron tal como las mujeres habían dicho, pero a Él no le vieron».

Él les dijo: «¡Oh insensatos y tardos de corazón para creer todo lo que dijeron los profetas! ¿No era necesario que el Cristo padeciera eso y entrara así en su gloria?». Y, empezando por Moisés y continuando por todos los profetas, les explicó lo que había sobre Él en todas las Escrituras. Al acercarse al pueblo a donde iban, Él hizo ademán de seguir adelante. Pero ellos le forzaron diciéndole: «Quédate con nosotros, porque atardece y el día ya ha declinado».

Y entró a quedarse con ellos. Y sucedió que, cuando se puso a la mesa con ellos, tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo iba dando. Entonces se les abrieron los ojos y le reconocieron, pero Él desapareció de su lado. Se dijeron uno a otro: «¿No estaba ardiendo nuestro corazón dentro de nosotros cuando nos hablaba en el camino y nos explicaba las Escrituras?». Y, levantándose al momento, se volvieron a Jerusalén y encontraron reunidos a los Once y a los que estaban con ellos, que decían: «¡Es verdad! ¡El Señor ha resucitado y se ha aparecido a Simón!». Ellos, por su parte, contaron lo que había pasado en el camino y cómo le habían conocido en la fracción del pan.

sábado, 25 de abril de 2020

DIOS CON NOSOTROS (audios): Virgen del Valle



1640 - 400 años de la presencia de la imagen de la Virgen del Valle en Catamarca, Argentina - 2020

Imagen original de la Virgen del Valle tal como fue encontrada (izquierda),
Imagen vestida en la actualidad (derecha).
Acto de Consagración a Nuestra Señora del Valle

Postrado humildemente a tus pies,
¡oh Virgen Santísima del Valle!
vengo, a pesar de mi indignidad,
a elegirte por Madre, abogada y protectora,
ante Jesús, tu Hijo divino,
para amarte, honrarte y servirte fielmente
todos los días de mi vida.

Alcánzame de Jesús
un vivo horror al pecado;
la gracia de vivir y morir
en la fe más viva,
en la esperanza más firme,
en la caridad más ardiente y generosa.

¡Oh Virgen del Valle!
Dame el consuelo
de que en la hora de mi muerte,
entregue mi alma en tus manos,
y sea conducido por ti
a la gloriosa inmortalidad.

Amén

viernes, 24 de abril de 2020

SAN CHÁRBEL MAKHLOUF: Discurso de san Pablo VI en su Beatificación

En diciembre del 1965, durante la clausura del Concilio Vaticano II el Papa san Pablo VI elevó a san Chárbel Makhlouf a los altares ante la presencia de casi todos los obispos del mundo, pues se encontraban todos los patriarcas, cardenales obispos y experto que asistieron al Concilio.

La misa de beatificación de San Chárbel fue originalmente en francés e italiano, este texto es una traducción personal, no oficial:

¡Hoy hay una gran alegría en el Cielo y en la tierra por la beatificación de Chárbel Makhlouf, monje y ermitaño de la orden maronita libanesa! ¡Grande es la alegría de Oriente y Occidente para este hijo del Líbano, una admirable flor de santidad, que florece en el tallo de las antiguas tradiciones monásticas orientales y venerada hoy por la Iglesia de Roma!
¿Cómo podría esta alegría no surgir primero en los corazones de los hijos de San Marón? Esto es lo que nuestro venerable hermano cardenal patriarca Paul Pierre Méouchi afirmó con tanta fuerza en palabras profundas que le agradecemos sinceramente. Para la Orden Maronita y para los católicos libaneses, este día es realmente un gran día. Por eso es agradable para nosotros saludar también a los miembros de la Delegación que el Gobierno libanés ha sido lo suficientemente bueno como para enviar en esta ocasión, así como a los de las otras delegaciones. Somos muy sensibles a este delicado gesto, y la presencia de estas personalidades evoca invenciblemente en nuestra mente la cálida bienvenida que todo el Líbano, independientemente de su raza o religión, anteriormente ha reservado para nosotros durante nuestra escala en Beirut, hacia Bombay. A todos les agradezco de todo corazón.
La reunión de tantos hijos e hijas del noble Líbano, encrucijada privilegiada y lugar de encuentro tradicional entre África, Asia y Europa, en la gloriosa tumba de Pedro, subraya la importancia del acto realizado hoy por la Iglesia. Ahora, al final del Concilio Ecuménico Vaticano II, un ermitaño libanés figura entre los Beatos, primer confesor de Oriente en los altares, de acuerdo con el procedimiento actual de la Iglesia Católica. ¡Qué símbolo de la unión entre Oriente y Occidente! ¡Qué señal de fraternidad eclesial entre los cristianos de todo el mundo! ¡Qué honor también, rendido con alegría por la Iglesia de Roma a la Iglesia maronita y, a través de ella, a las Iglesias orientales! Un nuevo miembro eminente de la santidad monástica enriquece a todo el pueblo cristiano con su ejemplo y su intercesión.
Ceremonia de Clausura del Concilio Vaticano II.
Ejemplo e intercesión más que nunca necesarios. El beato Chárbel, un hijo de una familia numerosa y un huérfano a temprana edad, después de pasar los primeros años de su vida en su pueblo natal con su familia, sintió el imperioso llamado del Señor. Luego dejó a su familia por la noche y entró en el Monasterio de Maifuk, luego al de Annaya.

Después de haber progresado en la virtud durante veinte años de vida monástica, se dedicó, por orden de sus superiores, a la vida ermitaña. Durante este tiempo de vida religiosa, dio el ejemplo de una vida totalmente centrada en la celebración de la Misa, en la oración silenciosa ante el Santísimo Sacramento, en la práctica heroica de las virtudes de la obediencia, la pobreza y la castidad.

Estamos felices, después de la reciente beatificación de Jacques Berthieu, misionero y mártir jesuita, de presidir hoy la de un monje completamente dedicado a la contemplación. Al final del Concilio, donde tantos fieles se preocupan por lo que la Iglesia debe hacer para acelerar la venida del Reino de Jesús, es apropiado que el bendito monje de Annaya venga a recordarnos el papel indispensable de la oración, de las virtudes ocultas, de la mortificación. Para las obras apostólicas, la Iglesia debe unirse a los centros de vida contemplativa, desde los cuales la alabanza y la intercesión se elevan a Dios en una fragancia de olor agradable.
Estas son de hecho las lecciones que surgen para cada uno de nosotros de esta ceremonia. Que el Beato Chárbel nos guíe por los caminos de la santidad donde hay espacio para la vida silenciosa en la presencia de Dios. Que nos haga comprender, en un mundo que a menudo está demasiado fascinado por la riqueza y la comodidad, el valor insustituible de la pobreza, la penitencia, el ascetismo, para liberar el alma en su ascenso a Dios. Ciertamente, la práctica de estas virtudes es diversa según el estado de la vida y las responsabilidades de cada uno, pero ningún cristiano puede prescindir de ella si quiere seguir los pasos de Nuestro Señor. Estas son las grandes enseñanzas que Chárbel Makhlouf nos da tan oportunamente. Para que se entiendan y se pongan en práctica, invocamos para todos, a través de la intercesión de este nuevo Beato ya tan venerado, un gran torrente de gracias y los bendecimos paternalmente.

PAPA PABLO VI
Domingo, 5 diciembre 1965.

jueves, 23 de abril de 2020

PASTORAL DE LA SALUD: Oración por los médicos, enfermeros y todos los agentes sanitarios

Tema de esta emisión:

“Oración por los médicos, enfermeros y todos los agentes sanitarios”

“PASTORAL DE LA SALUD” es la emisión correspondiente a temas relacionados con el ministerio eclesial de compañía y asistencia a los enfermos, presentados en “UNA LUZ EN TU VIDA”?, que es un micro-programa radiofónico de casi 4 minutos de duración y de emisión diaria (de lunes a domingo), escrito y dirigido por el Padre José Antonio Medina.

Pensado y rezado como programa de evangelización para la reflexión en familia para compartir la Buena Noticia de Jesucristo desde la espiritualidad, como camino de unión y comunión con Dios y con los hermanos.

Nuevos programas de la Temporada 2020

- 18 temporadas emitidas en Argentina con el nombre de “Dios con Nosotros".
- 7 temporadas emitidas en España con el nombre de “Una luz en tu vida”.

Locución: Yolanda Gómez

Se emite todos los días a las 07:00 y las 15:00 hs. por Radio María España desde el mes de enero de 2014.

miércoles, 22 de abril de 2020

VÍDEOS EN YOUTUBE: La comunión espiritual

TRECE TV (Madrid, España, emitido el 21 de abril de 2020) junto a la oración de la hora intermedia, ofrece la reflexión del padre José Antonio Medina. Una reflexión hecha catequesis sobre la “comunión espiritual”. Muchos en la emergencia que estamos viviendo no pueden acceder a la comunión sacramental, realidad que nos ha llevado a redescubrir la comunión espiritual, en la cual recibimos a Cristo y su gracia, aunque no sacramentalmente. (Síntesis de la reflexión originada por el mismo canal de televisión).

martes, 21 de abril de 2020

PARA SALVARTE, RAZONES PARA CREER (audios): La Sábana Santa (segunda parte)

Programa radiofónico: "PARA SALVARTE, Razones para creer"

Tema del episodio Nº 06 del ciclo:

LA SÁBANA SANTA (segunda parte)

Contenido:

Audios del Padre Loring:

1) Su testimonio personal ante la Sábana Santa en el Congreso Científico Internacional de Turín en octubre de 1978.
2) El incendio de 1532 y los remiendos realizados por las religiosas clarisas de Chambery, en Saboya.
3) Las manchas de sangre humana, del grupo AB, de la Sábana Santa.
4) Conclusiones de los doctores en Ciencia Física, Jackson y Jumper, de la NASA americana, con el analizador de imagen VP-8.
5) ¿El cuerpo del crucificado que envolvió la Sabana Santa es el de Jesucristo, nuestro Señor?

-Magisterio de la Iglesia: Benedicto XVI y la Sábana Santa


“PARA SALVARTE, Razones para creer” es un programa radiofónico de evangelización a cargo del Padre José Antonio Medina, que se emite los viernes, quincenalmente, a las 21:00hs.

Fecha de emisión original en Radio María España el viernes 17 de abril de 2020.

lunes, 20 de abril de 2020

CINE, FE Y VALORES: “Faustina, Apóstol de la Divina Misericordia”

Conmovedora película que narra la intensa pero corta vida de Santa María Faustina Kowalska. Es un retrato fiel de su vida mística y del mensaje de misericordia que recibió de Cristo.

Faustina entra en el monasterio de la Congregación de las Hermanas de Nuestra Señora de la Piedad. Allí descubre que no solo se vive la mortificación, el ayuno, o las obras buenas, sino también existen los celos, la mezquindad, el orgullo o la pereza. Faustina, sin embargo, decide quedarse. Su fe es la única fuerza y su serenidad le lleva a afrontar sin quejas los esfuerzos del trabajo en la panadería del monasterio. Entonces recibe de Dios la gracia de las visiones en las que ve a Cristo y cómo de su corazón salen resplandecientes rayos de amor y misericordia.

La película está bellamente ilustrada por una mágica y profunda música y los paisajes son excepcionales. En su estreno en 1994 el film fue un acontecimiento, tanto cultural como religioso. Su producción coincidió con el proceso de beatificación de Sor Faustina. En el año 2000 Faustina Kowalska fue canonizada por el Papa Juan Pablo II quien instituyó para la Iglesia universal la fiesta de la Divina Misericordia, inspirada en las visiones de la Santa.

La película dirigida por Jerzy Łukaszewicz, es contada por una religiosa mayor a través de una confesión vital, muestra la historia de la vida cotidiana de santa Faustina. Con el papel convincente de Faustina desempeñado por Dorota Segda y con la música compuesta por Jerzy Kilar, el espectador entra en el mundo de una de las más grandes místicas de nuestros tiempos. Faustina, que descubre a Dios en su propia alma, experimenta su cercanía en la vida cotidiana a pesar de las dificultades. Sin embargo, su confianza ciega en Dios y la bondad que demuestra hacia el ser humano en cada situación, hacen que su vida sea agradable y hermosa, a pesar de la rutina de cada día. En la película se unen los nudos históricos con los nudos personales, la vida cotidiana del monasterio con la vida espiritual. La película fue premiada en el festival en Gdańsk en el año 1992.

Síntesis de la crítica de Sergi Grau, Colaborador de CinemaNet:

Allende su sustancia y constataciones sobre lo biográfico y sobre la doctrina de la Divina Misericordia, lo que da carta de naturaleza a esta intensa Faustyna como exponente honesto y bien trenzado de filme religioso es su desarrollo a través de mimbres subjetivos que, utilizando el espinoso (en lo vital) y trascendente (en lo espiritual) trayecto de la Santa, nos habla de la dualidad y en última instancia pugna entre lo humano y lo divino, confrontación en el sentido teórico que el cineasta arbitra mediante el compartimentado entre, por un lado, lo luminoso, el sentido de lo bucólico en estampas de la naturaleza, lo místico y el equilibrio en lo trascendente, y, por otro, los peajes oscuros relacionados con el sufrimiento del cuerpo, los diversos achaques que padece la joven y que terminan en una tuberculosis, los desencuentros y desconfianzas que suscitan sus visiones entre los sacerdotes y su propia Madre Superiora (Miroslawa Dubrawska) e incluso ese episodio, fatídico para Faustina, en la que debe entrevistarse con una psiquiatra para zanjar las suspicacias que sus visiones despiertan entre los demás. La auténtica labor de escultura de la luz firmada por el cameraman Zdzislaw Najda y la envolvente partitura de Wojciech Kilar terminan de dotar de especial empaque cinemático a este hermoso relato sobre la pugna interior, la duda, el sufrimiento y, finalmente, la elevación y la celebración de la Verdad.


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domingo, 19 de abril de 2020

Domingo de la Divina Misericordia - Ciclo A: ¡Señor mío y Dios mío!

Texto del Evangelio: Jn 20,19-31

Al atardecer de aquel día, el primero de la semana, estando cerradas, por miedo a los judíos, las puertas del lugar donde se encontraban los discípulos, se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: «La paz con vosotros». Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Los discípulos se alegraron de ver al Señor. Jesús les dijo otra vez: «La paz con vosotros. Como el Padre me envió, también yo os envío». Dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: «Recibid el Espíritu Santo. A quienes perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos».

Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Los otros discípulos le decían: «Hemos visto al Señor». Pero él les contestó: «Si no veo en sus manos la señal de los clavos y no meto mi dedo en el agujero de los clavos y no meto mi mano en su costado, no creeré».

Ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro y Tomás con ellos. Se presentó Jesús en medio estando las puertas cerradas, y dijo: «La paz con vosotros». Luego dice a Tomás: «Acerca aquí tu dedo y mira mis manos; trae tu mano y métela en mi costado, y no seas incrédulo sino creyente». Tomás le contestó: «Señor mío y Dios mío». Dícele Jesús: «Porque me has visto has creído. Dichosos los que no han visto y han creído».

Jesús realizó en presencia de los discípulos otras muchas señales que no están escritas en este libro. Éstas han sido escritas para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo tengáis vida en su nombre.

sábado, 18 de abril de 2020

DIVINA MISERICORDIA: San Juan Pablo II y la Divina Misericordia (audio)

Homilía pronunciada el Domingo 27 de abril de 2014 por el Padre José Medina durante la Solemnidad del Domingo de la Divina Misericordia, Día de la canonización de San Juan Pablo II, en la Iglesia de Santiago de Cádiz, situada en la Plaza de la Catedral, Cádiz, España.


“Desde el principio de mi ministerio en la Sede Romana,
hice del mensaje de la Misericordia de Dios,
mi tarea primordial. La Providencia me lo ha encargado
ante la presente situación del hombre, del mundo y de la Iglesia.
Podría también decirse que, precisamente esta situación me ha llevado
a hacerme cargo de este mensaje como mi tarea ante Dios”.
(San Juan Pablo II).

viernes, 17 de abril de 2020

DIVINA MISERICORDIA: ¿Qué es la devoción a la Divina Misericordia? (audio)

Homilía pronunciada el sábado 26 de abril de 2014 por el Padre José Medina durante las Primeras Vísperas del Domingo de la Misericordia en la Iglesia de Santiago de Cádiz, situada en la Plaza de la Catedral, Cádiz, España.




jueves, 16 de abril de 2020

DIVINA MISERICORDIA: Vida de Santa María Faustina Kowalska (audio)

Homilía pronunciada el jueves 24 de abril de 2014 por el Padre José Medina durante el Santo Triduo en preparación al Domingo de la Divina Misericordia en la Iglesia de Santiago de Cádiz, situada en la Plaza de la Catedral, Cádiz, España.



Santa María Faustina Kowalska (1905-1938),
secretaria y apóstol de la Divina Misericordia.

ESCRITOS PERIODÍSTICOS: El personal del Hospital Universitario Infanta Elena agradece el gesto de las Clarisas de Valdemoro



El pasado miércoles 8 de abril, Miércoles Santo, las Hermanas Clarisas del Monasterio de la Encarnación de Valdemoro donaron 70 kilos de repostería casera elaborada por la propia orden religiosa a los médicos, enfermeros, auxiliares, celadores y personal de limpieza y seguridad que atiende a personas contagiadas por coronavirus en el Hospital Universitario Infanta Elena de la misma ciudad de Valdemoro.

D. José Antonio Medina Pellegrini, Capellán de las Clarisas, fue quien, en representación de la Madre Abadesa María Mercedes y de toda la comunidad de Clarisas, hizo entrega de dicho donativo. En nombre de la Directora Médico del Hospital Infanta Elena, Dra. Marta Sánchez Menan, lo recibieron, Dña. Gema Sánchez Gómez, Directora de Admisión y Dña. Luz María González Morales, Trabajadora Social. Ambas en nombre de todo el personal del Hospital hicieron llegar ese mismo día, por medio del Padre Medina, a la Madre Abadesa María Mercedes y a toda la comunidad de Clarisas la gratitud por tan noble gesto, que es un signo más, y en este caso entrañable, del cariño y de la valoración que el pueblo de Valdemoro tiene para con todo el personal de su Hospital en tan los difíciles momentos que estamos viviendo.

En el día de ayer, Gema Sánchez Gómez, Responsable del Servicio de Admisión y del Servicio de Atención al Paciente e Información, hizo llegar a la Madre Abadesa María Mercedes, una carta de agradecimiento en la cual expresaba “espero ser capaz de transmitirle la ilusión y gratitud que nos ha generado los exquisitos dulces recibidos, que sabemos que con tanto cariño han elaborado desde el Monasterio”.

Y cuenta cómo fue la entrega de los mismos al personal: “Cuando los recibimos a través de nuestro Capellán, D. José Antonio, decidimos hacer paquetes para hacérselos llegar a todo el personal que trabaja en el hospital, médicos, enfermeras, auxiliares, celadores, microbiólogos, administrativos, trabajadores sociales, farmacia, cocina, limpieza, mantenimiento… intentando no olvidar ningún área, ya que todos sumamos con nuestro trabajo.”

El texto de la misiva, no sólo expresa la gratitud a las Hermanas Clarisas, sino que es a la vez un sincero reconocimiento a la loable labor del personal del Infanta Elena: “Todos los profesionales están dando lo mejor de si mismos en un objetivo común, ayudar a todos los pacientes y familiares en esta difícil situación que estamos viviendo, tanto a nivel físico como espiritual o anímico. Estamos viviendo una situación excepcional que sin duda nos está haciendo crecer como personas y como profesionales…”.

Pero la gratitud a las Clarisas, no es sólo por la repostería recibida, sino que: “las muestras de agradecimiento, como las que han tenido con nosotros al hacernos llegar los dulces, nos dan el aliento necesario para ir superando los baches que nos vamos encontrando en el camino y las duras situaciones que estamos experimentando. Saber que personas como ustedes, rezan todos los días por nosotros y por nuestros pacientes, nos reconforta y nos hace estar seguros que son nuestra retaguardia en esta lucha.”

Dña. Gema termina su carta, escrita en nombre de todo el personal del hospital, pidiéndole a la Madre Abadesa: “Por favor transmita nuestro más sincero agradecimiento al resto de Hermanas, asegurándoles nos han ayudado a tener una Pascua dulce y entrañable gracias a su gesto. Con la confianza en saber que no dejarán de rezar por nosotros, le saluda atentamente.”

Cabe destacar que, después de 400 años de existencia, este Monasterio de Clarisas fundado con tanta gloria está afianzado en la pobreza y humildad franciscanas. Actualmente está integrado por quince hermanas que han consagrado su vida a Dios en el silencio y en el ocultamiento de la clausura. Pero como expresaban en la carta que acompañaba su donativo al Hospital de Valdemoro: “…aunque encerradas en el Monasterio no somos ajenas a la impagable labor de los médicos, enfermeras y de todos los que trabajan en el Hospital Infanta Elena. Esta circunstancia nos ha movido a este pequeño gesto que, esperamos sirva de aliento y ánimo en estos momentos tan difíciles.”

Artículo escrito para la Oficina de Prensa del Obispado de Getafe y publicado en la web y redes sociales del mismo obispado el  15 de abril de 2020, en Getafe, Madrid, España.

miércoles, 15 de abril de 2020

UNA LUZ EN TU VIDA (audios): "Lockdown" (cierre de emergencia)

Fr. Richard Hendrick, OFM,
es el autor de "Lockdown"
(cierre de emergencia).
Tema de este episodio:

"Lockdown" (cierre de emergencia)

¿Qué es “UNA LUZ EN TU VIDA”? Es un micro-programa radiofónico de casi 4 minutos de duración y de emisión diaria (de lunes a domingo), escrito y dirigido por el Padre José Antonio Medina

Pensado y rezado como programa de evangelización para la reflexión en familia para compartir la Buena Noticia de Jesucristo desde la espiritualidad, como camino de unión y comunión con Dios y con los hermanos.

Nuevos programas de la Temporada 2020
- 18 temporadas emitidas en Argentina con el nombre de “Dios con Nosotros".
- 7 temporadas emitidas en España con el nombre de “Una luz en tu vida”.

Locución: Yolanda Gómez

Se emite todos los días a las 07:00 y las 15:00 hs. por Radio María España desde el mes de enero de 2014.




martes, 14 de abril de 2020

VIDEOS EN YOUTUBE: Saludo de sacerdotes al Hospital de Valdemoro, Madrid

GRACIAS a directivos, al personal médico, enfermería, administrativos, auxiliares, celadores, limpieza, cocina, y mantenimiento del Hospital Universitario Infanta Elena de Valdemoro, Madrid, serán por siempre nuestros HÉROES...

En el vídeo aparecen, además de un servidor, D. Gabriel Jesús Díaz Azarola, Cura Párroco de San Vicente de Paúl, y D. Francisco Javier “Patxi” Bronchalo Fernández, Vicario Parroquial de la Parroquia Nuestra Señora de la Asunción, ambas parroquias de la ciudad de Valdemoro, Madrid.

domingo, 12 de abril de 2020

Domingo de Pascua - Ciclo A: ¡Cristo ha resucitado!

Raúl Berzosa - "Cristo resucitado".
Óleo sobre lienzo. 81 x 116 cm.
Obra realizada para la colección
"Rostros de Cristo" (Francia).


Texto del Evangelio: Jn 20,1-9

El primer día de la semana va María Magdalena de madrugada al sepulcro cuando todavía estaba oscuro, y ve la piedra quitada del sepulcro. Echa a correr y llega donde Simón Pedro y donde el otro discípulo a quien Jesús quería y les dice: «Se han llevado del sepulcro al Señor, y no sabemos dónde le han puesto».

Salieron Pedro y el otro discípulo, y se encaminaron al sepulcro. Corrían los dos juntos, pero el otro discípulo corrió por delante más rápido que Pedro, y llegó primero al sepulcro. Se inclinó y vio las vendas en el suelo; pero no entró. Llega también Simón Pedro siguiéndole, entra en el sepulcro y ve las vendas en el suelo, y el sudario que cubrió su cabeza, no junto a las vendas, sino plegado en un lugar aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado el primero al sepulcro; vio y creyó, pues hasta entonces no habían comprendido que según la Escritura Jesús debía resucitar de entre los muertos.

jueves, 9 de abril de 2020

ESCRITOS PERIODÍSTICOS: Las Clarisas de Valdemoro donan 70 kilos de su repostería artesanal al personal del Hospital Universitario Infanta Elena

Dña. Gema, Dña. Luz María
y el Padre Medina.

Las Hermanas Clarisas del Monasterio de la Encarnación de Valdemoro han donado 70 kilos de repostería casera elaborada por la propia orden religiosa a los médicos, enfermeros, auxiliares, celadores y personal de limpieza y seguridad que atiende a personas contagiadas por coronavirus en el Hospital Universitario Infanta Elena de la misma ciudad de Valdemoro.

Entre los productos donados al personal de este centro hospitalario se encuentran: corazones de yema, feos, florecillas, castellanas, palitos de san Antonio, almendras de la abuela y trufas, todas estas pastas caseras elaboradas por las Hermanas Clarisas en su convento de la ciudad de Valdemoro; como así también almendraditas, nevaditos e isabeles, elaborados por las Clarisas de Soria. Así lo ha informado este miércoles D. José Antonio Medina Pellegrini, Capellán de las Clarisas, quien ha sido el que, en nombre de la Madre Abadesa María Mercedes y de toda la comunidad de Clarisas, ha hecho entrega esta mañana de dicho donativo.

Cabe destacar que, después de 400 años de existencia, este Monasterio de Clarisas fundado con tanta gloria está afianzado en la pobreza y humildad franciscanas. Actualmente está integrado por quince hermanas que han consagrado su vida a Dios en el silencio y en el ocultamiento de la clausura. Ellas mantienen abierta continuamente, de día y de noche, la Iglesia conventual, convertida en capilla de Adoración Perpetua desde el año 2010.

Monasterio de la Encarnación de las Hermanas
Pobres Clarisas, Valdemoro, Madrid.
Las Hermanas Clarisas en una emotiva carta que acompaña la donación manifiestan el motivo de la misma: “…aunque encerradas en el Monasterio no somos ajenas a la impagable labor de los médicos, enfermeras y de todos los que trabajan en el Hospital Infanta Elena. Esta circunstancia nos ha movido a este pequeño gesto que, esperamos sirva de aliento y ánimo en estos momentos tan difíciles.

Podrán ver que también les enviamos unas cajas de Pastas de las Clarisas de Soria; nuestro Monasterio mantiene un vínculo muy estrecho con esa comunidad de Hermanas. Era el producto que íbamos a vender en la Fiesta de un Colegio Católico de Madrid y los fondos recaudados estaban destinados al convento que hace unos años fundamos en Mozambique. El nuevo coronavirus ha cambiado nuestros planes, y también las Hermanas de Soria, con gran alegría, les hacen participar de sus dulces.”

“Orat et labora”

Una de las monjas Clarisas de Valdemoro
empaquetando sus tradicionales trufas artesanales.
“A la vez que les hacemos llegar las pastas, nos gustaría entregarles también el fruto de nuestra oración y nuestra vida consagrada a Dios. El trabajo que realizamos en el obrador es el modo de sustento del que nos servimos para el mantenimiento diario del convento. (…) Es bueno que la Iglesia ayude en estos días, más que nunca, a los que pasan necesidad, o que dé consuelo y una palabra de esperanza a los que se sienten atribulados; pero no menos importante es el testimonio de oración y de entrega a Dios de un modo silencioso desde tantos monasterios. Ya dentro de la Semana Santa, seguimos pidiendo a Dios por el fin de la epidemia, por la salud de todo el personal sanitario, por las familias que soportan las consecuencias de la pandemia, por los que se ven solos y desamparados, por los moribundos y tantas necesidades más, sabiendo que a todos Dios puede hacer llegar su presencia y su consuelo.”

En nombre de la Directora Médico del Hospital Infanta Elena, Dra. Marta Sánchez Menan, han recibido el donativo, Dña. Gema Sánchez Gómez, Directora de Admisión y Dña. Luz María González Morales, Trabajadora Social. Ambas en nombre de todo el personal del Hospital han hecho llegar, por medio del Padre Medina, a la Madre Abadesa María Mercedes y a toda la comunidad de Clarisas la gratitud por tan noble gesto, que es un signo más, y en este caso entrañable, del cariño y de la valoración que el pueblo de Valdemoro tiene para con todo el personal de su Hospital en tan los difíciles momentos que estamos viviendo.

Artículo escrito por el Padre José Medina para la Oficina de Prensa del Obispado de Getafe y publicado en la web y redes sociales del mismo obispado el  8 de abril de 2020, en Getafe, Madrid, España.